Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Joan Lerma, del Partido Socialista, virtual presidente electo de la Generalidad de Valencia

La elección de presidente de la Generalidad valenciana, que se efectuará en una sesión de la asamblea provisional convocada para hoy, jueves, tiene como virtual ganador al socialista Joan Lerma, quien cuenta con el apoyo de los votos de su partido, del PCE y del PAD. Su rival más claro, el centrista Enrique Monsonís, se ha parapetado en la presidencia del Consejo, institución que forma parte de la Generalidad, sin presentarse a esta elección, ya que UCD no podía conseguir los votos necesarios para acceder a la presidencia.

La elección de Lerma como presidente de la Generalidad y, por tanto, también del Consejo Regional, no será efectiva hasta que el Rey proceda a nombrarle, hecho que puede producirse en un plazo sin determinar. Durante este margen de tiempo, los socialistas confían en que Monsonís accederá a cesar de su cargo de presidente del Consejo, modificando su actual persistencia en no dar paso al sustituto de la izquierda.Monsonís y los cinco consejeros centristas ratificaron, en un Pleno realizado en segunda convocatoria el pasado martes, su presidencia hasta las primeras elecciones regionales, y constituyeron el Consejo que debe gobernar durante esta etapa provisional. El grupo de UCD, asimismo, decidió elevar consulta al Consejo de Estado para clarificar la interpretación del vigente Estatuto de Autonomía, que ha llevado a los actuales enfrentamienfos con la izquierda. Los cinco consejeros socialistas y el consejero comunista han impugnado, sin embargo, estos acuerdos y no reconocen esta remodelación del Gobierno regional, emprendida con el único apoyo de UCD.

En el supuesto de que nombrado Lerma por el Rey presidente de la Generalidad y del Consejo valencianos, Enrique Monsonís no accediera a cesar en su cargo, se daría la insólita circunstancia de que la comunidad valenciana contaría con dos presidentes del Gobierno, el socialista Lerma, elegido por la asamblea legislativa, y el centrista Monsonís, elegido de entre los miembros del Consejo durante la etapa preautonómica.

Esperar a las elecciones

Enrique Monsonís considera que la asamblea formada el pasado día, 2 de julio no tiene competencia para elegir presidente de la Generalidad durante la etapa provisional, que comprende desde la entrada en vigor del Estatuto el pasado 1 de julio hasta las primeras elecciones regionales, a celebrar entre febrero y abril de 1983. Sólo después de las elecciones autonómicas la asamblea tendrá carácter representativo, según opinión del dirigente centrista, y podrá, por tanto, elegir presidente de la Generalidad, que será, a su vez, presidente del Gobierno regional. Ésta intrepretación de UCD se justifica en la ausencia de una disposición adicional en el Estatuto que fije la elección de presidente provisional de la Generalidad.Los socialistas consideran, al contrario que UCD, que el Estatuto establece el procedimiento para la formación de las instituciones autónomas, ya que en la etapa provisional se puede aplicar, por analogía, el procedimiento fijado para la etapa posterior a las primeras elecciones autonómicas. Este procedimiento se inició el día 2 de julio con la formación de la asamblea provisional -cuyo equilibrio de fuerzas es favorable a la izquierda-, que "desempeñará, en cuanto sean aplicables, las funciones atribuidas por el presente Estatuto a las Cortes valencianas, de forma transitoria, hasta las primeras elecciones a las mismas". Esta cita textual de la disposición adicional tercera es esgrimida por el PSOE, para aplicar a continuación el artículo 15, referente a la elección de presidente de la Generalidad, una de las funciones atribuidas a la asamblea provisional. El siguiente paso de la institucionalización de la autonomía sería la formación del Gobierno regional por el nuevo presidente.

Joan Lerma, secretario general del PSPV-PSOE, ha manifestado, en contra de Monsonís, que "la asamblea es tan representativa como el Consejo", y ha censurado la actitud de su rival, pues '",está despreciando una ley orgánica, el Estatuto de Autonomía". Las negociaciones para situar a Lerma en la presidencia de la Generalidad pueden concluir con el apoyo de los cinco diputados del PCE; los tres del PAD, que, junto con los 37 del PSOE, superan la mayoría que se requiere para situar al candidato como vencedor en primera vuelta. La Asamblea cuenta con ochenta miembros, por lo que la mayoría absoluta es de 41 votos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de agosto de 1982

Más información

  • El hasta ahora presidente centrista 'parapetado' al frente del Consejo