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180 trabajadores de Informativos afirman que en Televisión se estimula 'la docilidad y la incompetencia'

Un total de 180 trabajadores de Radiotelevión Española, de los cuales 137 pertenecen a las redacciones de Madrid y 43 a diversos centros regionales, han firmado un escrito, dirigido a los presidentes del Consejo de Administración del Ente Público y de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE, en el que afirman que la información en Televisión Española está "dirigida y manipulada". En Televisión "se prima y estimula la docilidad y la no competencia profesional", dicen.

Los firmantes del escrito son sesenta redactores -algunos con cargo de responsabilidad-, veintitrés realizadores, 37 operadores, técnicos y administrativos, seis trabajadores de producción y once montadores. En una nota adjunta al escrito afirman que éste ha sido suscrito por prácticamente la totalidad de los redactores de Tele-1, Telediario, Informativo regional y varios programas semanales (Informe semanal, En este país, etcétera). "Los sesenta redactores", añaden, "suponen un elevadísimo porcentaje del total de informadores que realizan en estos momentos la información en Televisión Española".

Nombres conocidos

Entre las firmas reconocibles figuran como nombres más conocidos los de Clara Isabel Francia, Luis Mariñas, Ramón Barro, Pedro Meyer, Manolo Alcalá -que se autotitula "reportero intruso", Mirentxu Zabalegui, Elena Martí, Rosa María Mateo, Agustín Cortajarena, Carlos Estévez, Fernando Cubedo, José María Fraguas, José Angel de la Casa, Jana Escribano, Matilde Francoy, Gregorio Parra, Baltasar Magro, Pepe Abril, Carmen Riobó, Raquel Heredia, Lourdes Zúñiga y Rafael Serrano.La carta de estos trabajadores parece consecuencia de otra que enviaron al director general Carlos Robles Piquer veintitrés responsables de los Informativos de Televisión, encabezados por el actual director de los citados servicios, Joaquín Castro Beraza, que recogió las firmas en su propio despacho el día en que se daba como probable su cese en el cargo. Los veintitrés directivos expresaban su satisfacción por la defensa de su independencia profesional realizada por el director general de RTVE, Carlos Robles Piquer, ante la Comisión de Control Parlamentario. Esta postura fue agradecida hace varios días por el propio Robles Piquer en una carta enviada a cada uno de sus hombres de confianza, a los que, después de felicitarles por "el alto grado de competencia que demuestran a diario", expresa su intención de "procurar y hacer cumplir las normas que presiden nuestro trabajo, y que son la Constitución española, el Estatuto de RTVE y los principios básicos de programación". Robles Piquer reiteraba también su propósito de no tolerar "ningún sectarismo en la aplicación de esas normas, por ejemplo, al transmitir noticias, crónicas o comentarios".

Críticas a Robles Piquer

El escrito remitido ahora por los 180 trabajdores a los presidentes de los órganos de administración y control del Ente Público comienza poniendo de relieve "el desprecio del actual director general, por los principios -que marcan el Estatuto de RTVE, el creciente desprestigio público, el grave deterioro interno y la devaluación continua de nuestra dignidad profesional". Por ello, consideran "inaplazable adoptar una toma de postura", asumiendo su responsabilidad, "tanto individual como colectiva, frente a la opinión pública". Tras indicar que la información en Televisión Española "está dirigida y manipulada", basan tal afirmación en varios puntos."La información", dicen en primer lugar, "por no ser pluralista, no es objetiva, veraz, ni imparcial". Como ejemplos, señalan que hay una abusiva presencia de ministros y altos cargos de la Administración en los telediarios, poco respeto hacia la proporción parlamentaria y ocultaciones, como uno de los pasajes más destacados del discurso de Landelino Lavilla, pronunciado con ocasión del tercer aniversario de la Constitución y que se refería al intento de golpe de Estado.

"Los firmantes no somos plenamente responsables en última instancia de la información que se ofrece en los servicios informativos", se dice en el segundo de los puntos, antes de afirmar que se han leído en los telediarios "versiones de puño y letra del director general sobre la crisis de UCD, a favor de un sector del partido del Gobierno".

"Se prima y estimula la docilidad y no competencia profesional. Se huye de la especialización para matar el espíritu de iniciativa y desarrollar el conformismo. No se permite la participación de los profesionales en la selección o valoración de las noticias. Se excluye, tanto a la hora de adoptar criterios como de realizar determinadas funciones, a los que mantienen posiciones críticas desde un punto de vista exclusivamente profesional", afirma la carta en su punto tercero.

El cuarto apartado del escrito asegura que "los informativos no reflejan la realidad del país, se atienden sugerencias y órdenes de variada procedencia, que se cumplen fielmente sin someterlas al menor examen. Se limita el tiempo de las informaciones consideradas molestas o crispantes. Se destacan las favorables al Gobierno y se evita alimentar el sentido crítico del telespectador".

Que "los informativos son un milagro diario por falta de previsión y de adecuación de medios" es otra de las afirmaciones de estos profesionales de la información, que creen que "la buena voluntad, la improvisación y hasta la fortuna, la casualidad y la suerte permiten cada día compensar la penuria de medios técnicos, convirtiendo esta falta de medios en justificación de deficientes coberturas informativas y, por tanto, "en una forma más de censura".

Denuncian además, en el punto sexto, "el evidente desconocimiento del hecho regional en los programas nacionales. "La televisión", dicen, "se utiliza en ocasiones como arma en contra de las necesidades y exigencias de las regiones o comunidades autónomas".

Por último, los profesionales firmantes de esta carta reclaman para su trabajo "la crítica de los españoles y de sus legítimos representantes, al tiempo que exigen participación en los contenidos de los programas. "Seremos siempre beligerantes en la defensa de los principios democráticos consagrados en la Constitución", concluyen.

Una respuesta esperada

Ni en la secretaría de Robles Piquer ni en la oficina de Prensa de su dirección general fue posible ayer conocer la opinión que le ha merecido ese escrito. El diputado Antonio de Senillosa, presidente de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE, declinó hacer cualquier tipo de comentario sobre el contenido de la carta -"Pretendo ser objetivo y neutral de acuerdo con mi calidad de presidente", dijo- y dijo que va a cursar inmediatamente copias de ese escrito a todos los miembros de la mesa de la Comisión de Control.Por su parte, uno de los miembros de la oposición en el Consejo de Administración de RTVE, el representante socialista Gómez Redondo, dijo estar de acuerdo básicamente con el contenido de esa carta, que considera "una respuesta ética ante una situación de verdadera crisis informativa en Televisión, que nosotros ya hemos denunciado repetidamente". Gómez Redondo dijo además que la carta "parecía inevitable ante esa especie de felicitaciones mutuas que habían puesto en pie los criticados, desde el director general a sus directos colaboradores".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 1982

Más información

  • En una carta enviada a la Comisión de Control y al Consejo del Ente Público