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Rumasa compra el 50% de Martínez Colomer, SA

El grupo Rumasa (Ruiz Mateos, SA) ha comprado, a través de su filial Galerías Preciados, el 50% de la empresa de distribución valenciana Martínez Colomer, SA (Marcol, SA), cuya facturación anual ronda los 10.000 millones de pesetas. Marcol, SA, tiene un capital social de 835 millones de pesetas y unos recursos propios de 3.000 millones; su actividad principal es la distribución al por mayor y la venta al detalle de toda clase de artículos textiles, confecciones, lencería, paquetería, perfumería, decoración, electrodomésticos, juguetes y similares.

Los principales establecimientos valencianos de la familia Martínez Colomer, cuyo-paquete más importante ha pasado a poder de Galerías Preciados (Rumasa), son Lanas Aragón, Espartero, Cádiz, San Vicente, Ademar Oeste, Ademar Norte, Ademar Játiva, y Hogar Complet. Posee también delegaciones en Madrid, Alicante y Palma de Mallorca.Marcol, SA, es una de las más conocidas empresas de distribución que cotiza en la Bolsa de Valencia, distribuyendo desde 1972 a 1976 un dividendo del 5% entre sus accionistas. Fue fundada el 16 de enero de 1968 ante el notario Fernando Monet y Antón. En noviembre de 1972 amplió su capital en 56,2 millones de pesetas y en junio de 1975 volvió a ampliar en 101,2 millones.

El consejo de administración de Marcol, SA, está presidido por Ernesto Martínez Colomer, y forman parte de él otros miembros de la familia como Ernesto Martínez-Colomer Soriano (vicepresidente), Jorge Moreno Colomer, Amparo Soriano Penadés, etcétera.

La empresa Martínez Colomer, SA, tiene entre todas sus tiendas un total de 1.700 empleados, que pasan a engrosar la lista del personal de Galerías Preciados. La tienda más famosa de este grupo es Lanas Aragón.

Sus beneficios brutos pasaron de 247 millones de pesetas en 1972 a más de 700 millones en 1976. La operación de compra de esta empresa del ramo de la distribución viene a potenciar la red nacional de Galerías Preciados a los pocos meses de haber sido ésta adquirida por Rumasa en la operación comercial más importante del año 1981.

Admitida la adquisición de Fidecaya

El contrato en que Rumasa se compromete a quedarse con los restos de Fidecaya (véase EL PAIS del pasado día 5) tiene aspiración de convertirse en definitivo, según han insistido fuentes de la comisión liquidadora nombrada por el Gobierno. Las reservas posteriores de Economía y Banco de España están siendo levantadas.A este respecto, recordaron que el ministro de Hacienda, Jaime García Añoveros, informó el 29 de diciembre al Consejo de Ministros del acuerdo, sin que se registrara oposición alguna. Al parecer, se desconocía que cuando los liquidadores habían ofrecido a Rumasa una solución global, tras el boicoteo de la Confederación de Cajas de Ahorros al acuerdo con la Caja de Cataluña, el grupo de Ruiz Mateos puso como mediador y firmante al Banco Industrial del Sur (Bankisur), uno de los dos sancionados durante dos años con suspensión de capacidad de expansión por no cumplir algunas normas del Banco de España.

Un portavoz de Rumasa declaró ayer a Efe que "el Banco Industrial del Sur no está sometido a sanción alguna por el banco de España".

Los liquidadores afirman que no repararon en este hecho hasta que el representante del Banco de España dio cuenta de la existencia de sanción. Desde entonces, está en negociación la forma de, sustituir en el convenio a Bankisur por otras entidades, a la vez que se espera la auditoría del grupo Fidecaya encargada a Arthur Andersen y la revisión contable que realiza Richard Ellis. En función de éstas, se incluirán en el contrato cifras definitivas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 1982

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