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El segundo Gobierno de Calvo Sotelo

Calvo Sotelo prefirió mantener la imagen centrista a los planteamientos del sector conservador de su partido

Leopoldo Calvo Sotelo ha preferido, al remodelar su Gobierno, imprimirle un tono centrista, que desmienta la imagen de derechización que venía sufriendo. Esta estrategia desembocó en la exclusión de la plataforma moderada y otros elementos conservadores a los que les fueron ofrecidos puestos en el Gabinete, y en el gran protagonismo de los suaristas y socialdemócratas residuales, que han aumentado su representación. La lucha por la línea económica ha sido decisiva. Por otra parte, los diversos sectores centristas coinciden en que este Gobierno nace con el propósito cierto de convocar las elecciones generales en su día, por lo que no se prevén más cambios en los próximos meses.

La crisis del Gobierno, que ha terminado con el cambio en algunas carteras económicas y la de Educación, fundamentalmente. ha provocado una fuerte batalla de fondo entre los partidarios de un vuelco definitivo en el rumbo de la gobernación, fundamentalmente la plataforma moderada y los sectores partidarios de mantener la tendencia centrista, y sobre todo la actual línea económica.La pugna, con independencia de casos particulares, como el relevo de Juan Antonio Ortega en Educación, se ha saldado con la victoria de los partidarios de mantener la línea económica, que incluso se refuerza, y la decantación de un gran bloque que, formado alrededor de Calvo Sotelo, vuelve a integrar en la práctica a los sectores que formaron mayoría en el pasado congreso de UCD, celebrado en Palma de Mallorca; esto es, suaristas, martinvillistas y socialdemócratas que no se han escindido, y también se satisface al grupo liberal con la incorporación a última hora de Soledad Becerril como ministra de Cultura.

De esta mayoría interna ha quedado excluida la plataforma moderada, si bien por propia voluntad. Representantes de este grupo hicieron gestiones para determinadas carteras ministeriales que no obtuvieron. Por su parte, Oscar Alzaga renunció, concretamente, a la cartera de Cultura, mientras que no se llegó a un acuerdo con Miguel Herrero, que no aceptó la misma cartera, ofrecida antes, ni obtuvo satisfacción en sus deseos, que se inclinaban por el área económica, según fuentes de la misma plataforma, aunque también se señala que podría haber optado por las autonomías.

Otro capítulo de esta misma pugna fueron las resistencias del ministro de Industria, Ignacio Bayón, considerado de tendencia conservadora, a aceptar la ascensión de Juan Antonio García Diez. No obstante, fuentes próximas al nuevo vicepresidente afirmaron que no ha habido roces directos entre ambos, aunque no excluyeron que esas supuestas reticencias se hubieran expresado por otros canales.

Gestiones de los moderados

La decisión de no contar finalmente con dos moderados, según fuentes de este sector, fue definitiva en la misma tarde del martes, en que se resolvió la crisis, a pesar de gestiones de última hora. Las fuentes antes citadas indicaron que el democristiano Fernando Alvarez de Miranda envió al presidente esa misma tarde una carta expresando su deseo de que miembros de este sector entrasen en el Gobierno.Con todo, Calvo Sotelo no desea una exclusión total de este grupo, y, en coherencia con ello, es posible que Oscar Alzaga y Emilio Attard, destacados representantes moderados, sean nombrados asesores del presidente. Fuentes próximas a Alzaga confirmaron que sobre ello ha habido conversaciones vagas, pero no dieron mucha importancia a la posibilidad.

De todas formas, los democristianos tienen en principio cierta confianza, basada en el hecho de que es un hombre de este sector, aunque no muy marcado, quien ha ocupado la secretaría general del partido. En cualquier caso, en medios de este grupo se afirma que por ahora permanecerán a la expectativa del rumbo que tome el Gobierno, y se tiene el convencimiento de que Calvo Sotelo no se plantea hacer nuevos cambios en los próximos meses, sino que se puede llegar con el actual equipo hasta las próximas elecciones. «El problema es si las ganan», agregaron.

En cuanto a Martín Villa, se considera en distintos medios que se ha fortalecido, con su ascensión a la vicepresidencia primera y el mantenimiento de la representalón de su grupo en el Gobierno. Aunque no haya avanzado, formalmente, en el terreno del control del partido, en los medios centristas se estima que Calvo Sotelo y el nuevo secretario general, Iñigo Cavero, necesitarán contar con la experiencia de Martín Villa en estos temas.

Ambos sectores en pugna se culpan recíprocamente de la salida de Juan Antonio Ortega del Ministerio de Educación. Así, mientras los socialdemócratas responsabilizan a los moderados, por los ataques de éstos contra el proyecto de ley de Autonomía Universitaria (LAU) la Plataforma, a su vez, sostiene que han sido determinantes los problemas económicos del departamento de Educación, y que ellos la aprobación de la LAU.

La salida de Juan Antonio Ortega

Fuentes próximas al ministro indicaron ayer que ambos problemas han pesado, ya que por un lado Ortega estaba dispuesto a no seguir si no se garantizaba la LAU, aunque también se habían dado problemas de falta de dotación presupuestaria, especialmente para inversiones. Estas fuentes confirmaron que el ya ex ministro había manifestado su cansancio y el deseo consecuente de dejar su puesto. Calvo Sotelo lo llamó el martes por la tarde a la Moncloa, le preguntó si seguía en esa actitud, y al obtener respuesta afirmativa decidió su sustitución por Federico Mayor Zaragoza, a quien, de paso, hacía sitio en el Gobierno.Las expectativas se centran ahora en la permanencia del nuevo Gabinete, que según coinciden todas las fuentes se intentará que sea la mayor posible, hasta agotar el plazo constitucional de 1983 para convocar elecciones generales. En este convencimiento se interpreta la posición de algunos miembros de la Plataforma Moderada, favorables a entrar de cualquier forma en el Gobierno, mientras otros, viendo fracasar la estrategia general de este grupo, no insistieron en el empeño. «Lo que pasa es que no se puede estar siempre esperando a entrar en el equipo que juegue la final, porque puedes quedarte sin jugar», manifestó una fuente próxima a quienes han mantenido la actitud citada en primer lugar.

Asímismo, la pregunta generalizada en los medios de UCD es cuál será la estrategia de los excluidos del Gobierno. Mientras la mayoría interna de Calvo Sotelo parece no conocer bien esos propósitos, fuentes de la Plataforma Moderada han indicado que se tomarán un tiempo de reflexión para observar la línea política que sigue el Gabinete.

Los ministros salientes acudieron ayer por última vez a sus despachos, para despedirse del personal de los mismos. Juan Antonio Ortega se reunió con los altos cargos de Educación, a quienes agradeció la colaboración que le han prestado, y pidió que hagan llegar a cada uno de los que trabajaron con él su saludo de despedida y agradecimiento.

También Jesús Sancho Rof, hasta ahora ministro de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social, fue a la sede del departamento para recoger sus papeles y despedirse de los altos cargos. Lo mismo hizo el nuevo ministro de Sanidad y Consumo, Manuel Núñez, que hasta ahora era secretario de Estado para el Empleo. Por su parte, el nuevo secretario general de UCD, Iñigo Cavero, fue por la mañana a su anterior despacho del Ministerio de Cultura, también para despedirse y recoger sus efectos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de diciembre de 1981

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