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Espectacular crecimiento de AP en detrimento de UCD en las elecciones al Parlamento gallego

ENVIADO ESPECIAL El espectacular ascenso de Alianza Popular, en detrimento de UCD, ha sido la nota característica de las elecciones al Parlamento gallego que se celebraron ayer. El partido gubernamental, que hasta el presente había conseguido abrumadoras mayorías en Galicia, ha visto cómo el electorado conservador y moderado le ha sido arrebatado en un elevado porcentaje por Manuel Fraga y su partido. Los resultados todavía provisionales de las tres de la madrugada concedían a UCD 24 escaños, 26 AP, 17 al PSOE, 3 a la coalición nacionalista Bloque Nacional Popular Gallego-PSG, y uno a Esquerda Galega. Este balance, nada halagüeño para UCD, motivó que en la madrugada de hoy reinase gran confusión en la sede de la Junta de Galicia a la hora de facilitar los datos a la Prensa.

Solamente un dirigente centrista a nivel estatal, el secretario de organización, José Ramón Caso, comentó en Santiago los resultados diciendo: «Todo el mundo aspira a tener éxitos en una campaña electoral, nosotros partíamos de unaposición mala por el desgaste del poder, y hemos mejorado respecto a los vaticinios que se hacían hace algunas semanas. Caso resaltó que el voto rural se ha mantenido fiel a UCD, valoración que corroboraría poco después Miguel San Martín, secretario general de los centristas gallegos, quien además resaltaría: «Puede afirmarse que Galicia es de centro-derecha, pero esta situación no puede trasladarse a nivel nacional». Manuel Fraga comentó desde Lugo que la mediocridad de UCD merecía una sanción, y que los votos alcanzados por su partido tenían un valor doble ya que habían sido logrados con mucho esfuerzo. Los socialistas no ocultaron la sorpresa que les ha producido el reparto de escaños del Parlamento autónomo. Su secretario regional, Francisco Vázquez, declaró que el mapa político gallego había sufrido una fuerte convulsión.

Los resultados de las elecciones, de ayer abren un interrogante sobre las futuras alianzas políticas a nivel nacional, ya que las pretensiones de Fraga de formar una mayoría natural entre UCD y AP han recibido un respaldo no desdeñable. Donde sin duda tendrán una incidencia más inmediata es en el Gobierno autónomo que se constituirá en Galicia y, por supuesto, en la UCD gallega.

Fuentes centristas no descartaban esta madrugada que la presidencia de la junta vaya a manos del candidato aliancista Gerardo Fernández Albor, si bien un consejero de la Junta que ha regido la preautonomía negaba con vehemencia esta posibilidad. En todo caso, parece seguro que Fraga, en caso de llegar a un acuerdo con UCD, exigiría situar al frente del Gobierno autónomo a otra persona que no fuera José Quiroga, cuya gestión ha criticado con insistencia.

Las repercusiones en el partido gubernamental no se harán espeerar. La posición de José Luis Meilán, presidente de la UCD coruñesa, es harto delicada después de la avasalladora derrota sufrida por el partido gubernamental en la mencionada provincia. Uno de los colaboradores íntimos de Meilán, hombre que siempre se ha vanagloriado de la fuerza centrista de La Coruña -en alguna ocasión comentó que UCD tenía en La Coruña tantos diputados en el Congreso como algún grupo parlamentario-, no descartaba una próxima retirada del presidente centrista coruñés antes de que le fuese pasada factura por sus fallos y sus gestos indisciplinarlos, de los que una muestra reciente ha sido su abstención durante la votación sobre la LOAPA que se produjo en el Congreso.

La estrepitosa derrota centrista en La Coruña, donde ha quedado por debajo de AP y el PSOE, podría llevar a Meilán hasta el Grupo Mixto del Congreso de los Diputados. para desde allí desarrollar una política de corte nacionalista, similar a la que emprendió en su día Manuel Clavero. Un dirigente de la UCD coruñesa resaltaba esta madrugada que la derrota en esta prováncia ha sido provocada «por las energías derrochadas en las guerras internas durante la campaña electoral y que, lógicamente, han ido en detrimento tanto de la imagen del partido como de la actuación frente a los otros contrincantes».

Las elecciones, según, los resultados provisionales, han puesto también de relieve que AP controla las grandes ciudades, y al mismo tiempo han dejado en evidencia el estancamiento de los nacionalistas gallegos y la imposibilidad por parte del PCE de dejar de ser una fuerza marginal en Galicia.

Por su parte, el pres dente de UCD, Rodríguez Sahagún, no ocultaba anoche su malestar por los resultados obtenidos por el partido gubernamental, y señalaba a Europa Press que tenía la impresión de que «el señor Fraga se presentaba como candidato a presidente de la Junta de Galicia».

Para Rodríguez Sahagún, un dato significativo está siendo el hecho de que «los socialistas no han avanzado lo que prometían». Sobre el reflejo de los datos gallegos respecto a los resultados de unas eventuales elecciones generales, el presidente de UCD dijo que no podían ser extrapolados los datos de Galicia, «puesto que no son elecciones primarias. El electorado reacciona de forma diferente. Además, el grado de implantación de AP es muy superior en Galicia que en el resto de España.

Datos con retraso

Como en anteriores ocasiones, cuando los resultados electorales no son favorables al partido del Gobierno, tanto en el Ministerio del Interior, donde se había organizado un centro de datos, como en el montado en Santiago por la Junta de Galicia, los resultados se facilitaron con cnsiderables retrasos sobre lo previsto. Cuando en Grecia, país que pasa por poseer un nivel informático muy inferior a España, se conocían los resultados de las últimas elecciones a las cuatro horas de iniciado el escrutinio, hoy a las 3.20 horas se desconocían los resultados de casi la mitad de los colegios de la provincia de Pontevedra. La única explicación oficial facilitada por el subsecretario del Interior es que su departamento «prefiere tardar más, pero dar los datos bien».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de octubre de 1981

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