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Los accionistas de Galerías Preciados aprobaron la venta de la entidad al grupo Rumasa

La junta general extraordinaria de Galerías Preciados aprobó ayer la ampliación de capital pactada a mediados de septiembre entre el Banco Urquijo y el grupo Rumasa, a través de la cual el holding de Ruiz Mateos espera hacerse con las tres cuartas partes de las acciones. Lo más destacado de la sesión fueron las críticas al presidente, Santiago Foncillas, y en general a los hombres del Urquijo, en cuyas manos ha estado la segunda empresa española de grandes almacenes durante los últimos años. Asimismo, por primera vez aparecieron en público los accionistas alemanes, que tienen un 20% de las acciones, y anunciaron su abstención.La solución más favorable

En su discurso, Foncillas repitió que la solución propuesta es la más favorable y la única viable, pues permitirá mantener los diez mil puestos de trabajo actuales y reducir los gastos financieros (unos tres mil millones de pesetas al año, casi la décima parte de las ventas totales), hasta quedar en poco más de seiscientos o setecientos millones de pesetas. En síntesis, el pacto consiste en que Rumana compra al Urquijo a precios de mercado (ahora, el 50% de las 500 pesetas nominales por acción) sus participaciones accionariales (al parecer, el 6% directo y el 15% indirecto), para luego garantizar la ampliación de capital desde los casi cinco mil millones actuales a 17.640.

Aunque el desembolso se realizará en efectivo, lo que realmente aporta Rumasa son activos inmobiliarios: las tres cuartas partes, en condiciones de ser ya vendidos, un 20% más en solares, y el resto, inmuebles en construcción. Para ello, el grupo financiero de Ruiz Mateos vende tales activos al precio de mercado. Con el resultado de la venta acude a la ampliación de capital aprobada ayer, que se efectuará entre hoy, 15 de octubre, y el 18 de noviembre. Inmediatamente, con una amplia mayoría de capital de Galerías, Rumasa paga las deudas de esta empresa con el Banco Urquijo, que superan los 10.000 millones de pesetas, sobre un total de 18.000 millones. Así, los gastos financieros de la sociedad serán reducidos en 2.300 o 2.400 millones de pesetas al año, pues el interés medio que pagaba hasta ahora cada año Galerías era del 18%.

Nombramiento de dos nuevos consejeros

Para asegurar la operación, la junta de accionistas aprobó ayer el nombramiento de dos consejeros procedentes de Rumasa: Juan Romero Roldán, actual director general del grupo y responsable de la división turística e inmobiliaria del mismo, y Santiago Herrero Mateo, subdirector general de actividades turísticas. El primero será nombrado hoy, por el consejo de Galerías Preciados, consejero-delegado. Igualmente está previsto que el consejo nombre también a otros dos representantes del grupo, Alfonso López Heredia y Juan Delgado de Robles.

Santiago Foncillas dijo que el consejo que preside propició en todo momento esta operación Urquíjo-Rumasa y añadió que ha buscado otros accionistas en América y Europa, sin negociar con la multinacional B.T.A, propietaria de los almacenes Horten, que en algún momento se pensó tenía más del 20% de las acciones, las cuales parecen estar en manos alemanas (bancos, compañías de seguros y fondos de pensiones).

Intervención del abogado de una empresa alemana

A este respecto, pareció constituir una sorpresa la intervención en la junta de un abogado que representaba a la entidad alemana Deutscher Ausland Kassenvereín, propietaria de 1,06 de los 7 millones de acciones presentes en la junta. Está persona, al igual que otra enviada por el Banco Comercial Trasatlántico, depositario de otro medio millón de acciones, anunció que sus representados se abstendrían en la operación. Ello confirma la impresión, según fuentes de Rumasa, de que los alemanes, propietarios de un 20% del capital, aproximadamente, compraron las acciones en Bolsa por motivos especulativos (llegaron a estar a casi el 20% de cotización), dados los bajos tipos de interés existentes en el mercado alemán, sin albergar en ningún momento la esperanza de hacerse con la gestión de la empresa.

Las críticas a la gestión de los hombres del Urquijo, aplaudidas por una tercera parte de los asistentes, se centraron en que el banco ha obtenido beneficios por los intereses de la deuda, sin pagar paralelamente por el circulante de Galerías depositado en la entidad, y por la compra del edificio destinado a sede social a través de una sucursal (pagó 600 millones y lo alquila en 80 millones al año). Un accionista propuso que Rumasa se comprometiera durante cinco años a no vender inmuebles de Galerías, pero el presidente le dijo que jurídicamente no era posible admitir la propuesta. Por otra parte, varios trabajadores indicaron a EL PAIS que no se han dado facilidades en la empresa para asistir a la junta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de octubre de 1981