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Jorge Luis Borges: "No estoy seguro de que yo exista en realidad"

Jorge Luis Borges reconoció que no está seguro de existir, ni siquiera de que él sea él, en plena tormenta desencadenada por una boutade de la revista Cabildo, de Buenos Aires, según la cual, Borges no existe.

Un canal de televisión, una revista paraguaya y el semanario francés L'Express recogieron y comentaron, con diversos grados de humor, la "suposición irónica" -según Cabildo- de que Borges es en realidad un grupo de escritores corporeizado por un actor uruguayo-italiano de segunda fila llamado Aquiles Rosendo Scatamacchia.Cabildo se lamenta de que, mientras en Argentina y en el mundo pasan cosas trascendentales de las que se informa, pero que apenas merecen comentario, su broma periodística origina una tormenta. "El caso más flagrante", dice, "es el de L¨Express, que en muchos años apenas se ocupó de la Argentina y ahora gasta más de media página para atribuirnos, rozando la calumnia, «publicar deliberadamente una mentira», como si en la Francia de Mitterrand se hubiera perdido la capacidad de identificar una ironía".

El escritor argentino Aníbal d'Angelo Rodríguez, que escribe, con el seudónimo de Dan Yellow, un largo artículo en el número anterior de Cabildo sobre la inexistencia de Borges, publica en el último número de la revista una carta abierta en la que manifiesta su asombro por el tono del comentario del semanario francés.

"Si yo afirmara, por ejemplo, que Francia no existe y alguien se tomara tan en serio esta afirmación mía como la anterior, podría cundir el pánico", dice D'Angelo. "Afortunadamente, no hay por qué. Pero la Francia que conocí y amé, la Francia cuyo idioma aprendí y cuya literatura frecuenté, esa Francia parece haber sido sustituida por una mala comedia representada por actores de segunda, por malos aficionados como Aquiles Rosendo Scatamacchia".

Cabildo -de quien su colega L'Express dice que es de un nacionalismo "puro y duro"- sigue haciendo gala de un sentido del humor irreprimido y publica una carta de Scatamacchia, en la que él mismo sostiene que no es un actor de segunda fila, puesto que, en 1938, hizo de segunda figura en La virgencita de madera y, en 1936, la revista Caras y Caretas publicó una foto suya con un pie debajo en el que se decía que era un valor que surgía.Así las cosas, el doctor Raúl Matera, el neurocirujano número uno del país y uno de los mejores de América, titular del Movimiento de Reafirmación Doctrinaria Justicialista, es decir, un peronista revisionista, dice, en Tucumán, en el noroeste de la República, que "Borges es un hombre sin patria y sin Dios" y que la Argentina requiere "una democracia auténtica de cuatro grandes partidos nacionales que orienten a las corrientes ideológicas del país". (Borges dijo en una oportunidad que la democracia es un abuso de las estadísticas.)Hombre sin patria y sin DiosEn una comida en su honor, el científico estableció, acerca de recientes afirmaciones de Borges sobre los militares, a quienes acusó de cometer deshonestidades, que es (Borges) un hombre sin patria y sin Dios, y los militares argentinos tienen que demostrar que ha mentido, no pueden quedarse con esas acusaciones porque no queremos unas fuerzas armadas así: debe exigírsele a Borges que diga la verdad".

Y Borges, ¿qué dice Borges de todo esto? Entrevistado en su apartamento de la calle Maipú, frente a la espléndida plaza de San Martín, el autor de Ficciones dijo a EL PAIS que quizá sea cierto que él no existe. "No estoy seguro de que yo exista, en realidad". Soy todos los autores que he leído, toda la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado. Todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados...".

Y de no ser Borges, ¿quién le habría gustado ser a Borges? El escritor duda. Fija en el cielo raso sus ojos glaucos, sin vida. "Quizá me hubiera gustado ser mi padre, que escribió y tuvo la decencia de no publicar".

¿,Y no le hubiera gustado ser a Borges- un personaje de Borges? La respuesta no se hace esperar esta vez. "No; definitivamente, no". Borges añade que nadie puede escapar a su -destino y el suyo es la literatura.

Con respecto al ex abrupto de Matera, Borges se encoge de hombros. "¿Qué quiere usted que diga de mí Matera, si es peronista? Los peronistas..., ¡qué infames!, ¿no? No me imaginaba que ese señor pudiera ocuparse de mí. Yo no me ocupo de él. Deje que diga lo que quiera. La gente es muy buena conmigo. Y España, los españoles, han sido y son muy generosos conmigo".

"Puede usted decir, eso sí, que yo le he dicho que no soy uruguayo, ni actor, aunque no estoy seguro de existir. Respeto mucho a los uruguayos y a los actores. Hace poco los militares se enojaron con un actor que hace imitaciones mías por televisión. ¡Qué barbaridad! Yo le expresé inmediatamente mi solidaridad a ese señor. Figúrese, es un hombre que se gana la vida con eso. La gente, por lo general, no tiene sentido del humor. Y mucho menos los militares".

Entonces, Borges, usted existe o... "Nada, nada, amigo mío; lo que le he dicho: no estoy seguro de nada, no sé nada. Imagínese que ni siquiera sé la fecha de mi muerte...".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de septiembre de 1981

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