Jorge Luis Borges
necesita vivir, "al menos, un año más" para cumplir con todos sus compromisos literarios, dijo el autor de Ficciones en Buenos Aires a su regreso de un viaje a Italia, donde recibió el premio del Ayuntamiento de Milán por el conjunto de su obra literaria. Como siempre, Borges regaló a la audiencia periodística con una serie de reflexiones geniales sobre la vida en general. Sobre política, dijo: "No pertenezco a ningún partido y he pasado por todos. Quizás sólo pueda opinar de literatura". Acerca de los dictadores, comentó: "Si a mí me nombraran dictador, renunciaría y me quedaría en casa escribiendo". Ante la pregunta si se siente argentino, explicó: "Después de tantas generaciones he ido acostumbrándome, pero quisiera ser cosmopolita para sentirme en mi patria en todos los lados". La oscuridad de su prosa la justíficó de esta manera: "Me dicen que soy oscuro. Será por torpeza, o será algo congénito, incurable, pero trato de no ser oscuro. No trato de asombrar a nadie". Los periodistas también le preguntaron sobre la visión de Argentina desde el extranjero. Esta fue la respuesta de Borges: "La verdad es que no se ve. No se habla de temas tan melancólicos".


























































