Gente
Ronald Reagan.
El joven Mozart entró anteayer en la Casa Blanca como un niño prodigio, elogiado por el presidente Reagan, quien desde sus setenta años se mostró admirado de que a los nueve años sea alguien capaz de componer una música como la que a esa edad escribió el genial creador. La obra que escuchó Reagan fue una sinfonía de Mozart que se había perdido y que el pasado otoño fue hallada en la República Federal de Alemania entre. papeles viejos, olvidada como el arpa de Gustavo Adolfo Bécquer. Muy apropiadamente, la orquesta que ejecutó esta sinfonía en la Casa Blanca se llama Mostly Mozart (Sobre todo Mozart).


























































