La Renfe
Hago a diario el recorrido en tren Valencia-Castellón, y viceversa, por motivos profesionales, y créame, es por fuerza mayor, ya que el precio de la gasolina para el auto me resulta inaccesible.Que no piensen los directivos de Renfe en llegar a tener una red lucrativa, ni siquiera en equilibrar su presupuesto, si antes no mejora el servicio. Dos y media o tres horas para recorrer setenta kilómetros es demasiado tiempo y, aunque suele salir en horario, jamás llega en el previsto. Frecuentes y a veces largas paradas entre estaciones, sin ninguna explicación, una vía que deja mucho que desear (por ejemplo, leer), vagones de museo, averiados, incómodos y sucios. El sistema de señalización se estropea en cuanto caen cuatro gotas, haciendo que las unidades deban ir de poste en poste comunicándose por teléfono.
Conozco mucha gente que ha debido dejar de usar este servicio, ya que no se podían permitir los continuos retrasos e incertidumbre sobre el horario de llegada. Y créame que ocurriría lo contrario si pudiera confiarse en un medio seguro, rápido y puntual.
Señores de Renfe: inténtenlo. Verán los trenes llenos y se ahorrarán problemas. /


























































