La CEE renueva su advertencia a la URSS

La preocupación en torno a los acontecimientos polacos se mantiene y acrecienta según pasan los meses. Los diez señalaron ayer sin ambigüedades, en Maastricht, que la no injerencia en los asuntos polacos es una cuestión que afecta no sólo a los propios polacos, sino también al propio concepto de estabilidad en Europa.Una vez más recuerdan a Moscú que su intervención tendría consecuencias gravísimas para las relaciones internacionales a nivel mundial, y se muestran dispuestos a seguir ayudando al régimen de Varsovia.
Las autoridades polacas han presentado ya una nueva demanda de ayuda alimenticia que los jefes de Gobierno se han apresurado a aprobar. Pero se rumorea que la República Federal de Alemania (RFA) y Francia han llamado la atención a sus socios, porque la mayor parte del esfuerzo corre a cargo de Bonn y de París, mientras que Estados Unidos y los restantes miembros de la CEE se limitan a dar buenas palabras en lugar de mantequilla, carne o trigo.


























































