Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

El actual ministro

de Justicia ha dicho a los obispos españoles, cuando éstos han hecho público su documento sobre. el divorcio, que «conviene recordar que el texto (del divorcio) ha sido aprobado por la Comisión de Justicia...». Tiene razón el señor Ordóñez; hay que recordar muchas cosas, como por ejemplo:Hay que recordar que las leyes que promulga un Estado han de mirar al bien común y una ley de Divorcio por lo menos es, como reconoce todo el mundo, un mal menor (y si es mal, no es bien).

Hay que recordar que un tratado internacional (en este caso con el Estado del Vaticano) es, si está refrendado por la Constitución y el Parlamento (como así ocurre), superior a otras leyes, y éstas no se pueden oponer al tratado (lo contrario sería anticonstitucional).

Hay que recordar que UCD, en su programa electoral, se oponía concretamente al divorcio por mutuo acuerdo...

Hay que recordar que ninguna ley se hace con carácter retroactivo (¿qué pasa con el derecho de aquellos que, ya casados, y que lo hicieron para toda la vida, eligiendo libremente, no se les reconoce este derecho?).

Y hay que recordar, para quien quiera oírlo, que la vida no se acaba con la muerte, y hay otra justicia. Y hay cielo. Y hay infierno./

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_