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El nuevo Comité Ejecutivo del PSUC está formado exclusivamente por la tendencia leninista

El Comité Central del PSUC eligió, tras una reunión que duró dos días y concluyó en la noche del domingo, un comité ejecutivo integrado únicamente por representantes de la corriente leninista. La corriente más minoritaria y más a la derecha, denominada bandera blanca, votó en blanco, mientras que los prosoviéticos lo hacían a favor, pero no a la totalidad de los que resultaron elegidos. También votaron a favor del nuevo ejecutivo los presidentes y secretario general entrante y saliente.

Hoy se reunirá el comité ejecutivo electo, con el fin de atribuir las correspondientes secretarías. La nota destacada serán los cambios en la de organización -hasta ahora controlada por los prosoviéticos- y la de política municipal, en el pasado controlada por los bandera blanca.El Comité Central -a instancias de los leninistas- desestimó la posibilidad de un congreso extraordinario, que había sido formalmente requerido por Santiago Carrillo, en su entrevista con el nuevo secretario general, Francesc Frutos, y el nuevo presidente, Pere Ardiaca.

Con la elección de este comité ejecutivo se consagra un proceso cuyas líneas maestras arrancan de hace varios años. El ingreso en el PSUC, con cargos en la direc.ción desde el primer momento, del grupo maoísta bandera roja (Solé Tura y Jorge Borja, con un reducido grupo de militantes) generó una reacción contraria entre los cuadros del partido, que durante años habían sido objeto de ataques personales por parte de aquel pequeño partido de extrema izquierda.

Los antiguos maoístas -los hoy bandera blanca- llegaron al PSUC de la mano de Santiago Carrillo, quien supo ver que tras los izquierdístas se escondía, paradójicamente, un grupo que podía serle útil en sus deseos de deslizar hacia la derecha al PSUC y mantener su control desde el PCE. De la reacción contra aquella operación surge la tendencia leninista. La componen dirigentes de CC 00 -alertados ante los deseos de los bandera blanca de potenciar sindicatos profesionales en sanidad y enseñanza- y jóvenes cuadros comunistas (Andréu Claret, Antoni Luchetti, Manuel Vázquez Montalbán, Javier Folch), que procedían de los mismos medios universitarios y profesionales que los bandera blanca y habían sido objeto de críticas personales airadas por parte de éstos, cuando los blancos eran maoístas.

Reivindicación catalanista

La tendencia leninista es, entre otras cosas, por razón de edad, ajena al estalinismo y a todo tipo de prosovietismo. Pero, en cambio, se sitúa claramente a la izquierda de la línea política defendida por Carrillo. Se declaran eurocomunistas, pero desean dar un contenido a la expresión que sea, a la vez, fiel a la pureza ideológica (de ahí su defensa del leninismo, que dio nombre a su tendencia), pero les permite alejarse de todo estalinismo y de toda vinculación a la URSS. Dan especial relieve a la «reivindicación nacional catalana». En los últimos meses apoyaron a Gutiérrez Díaz, en particular, en la democratización interna del partido.Fuentes del nuevo ejecutivo indicaron cuál sería, salvo leves modificaciones de última hora, el probable reparto de secretarías, que tendrá efecto hoy. Josep María Rodríguez Rovlra ocupará la de organización. Andreu Claret se ocupará de publicaciones (además de pasar a dirigir el semanario comunista Treball, cargo para el que ya fue designado formalmente el domingo). La de cultura será para Manuel Vázquez Montalbán, o para Xavier Folch; Alberto Cortominas (vicerrector de la Universidad Politécnica de Barcelona) ocupará la de enseñanza; Guillem Sánchez Juliachs, la de política municipal; Dolors Calvet, la de problemática de la mujer; Josep María Clarianala de finanzas; La de movimiento obrero (de la que era responsable Rodríguez Rovira en la dirección saliente) puede que no quede cubierta, para ser desempeñada a través de una comisión, en la que estarían los varios dirigentes de CC 00 que figuran en el nuevo ejecutivo: Cipriano García, Joan Ramos, Antoni Luchetti, José Luis López Bulla y Sebastiá Vives. Rafael Ribó ocupará la secretaría de actividades parlamentarias y, finalmente, Josep Salas se ocuparía de funciones administrativas generales. Estos quince dirigentes, junto con Frutos y Ardiaca, constituyen el ejecutivo (antes eran veintisiete miembros). Todos los miembros del comité ejecutivo representan la tendencia leninista, excepto Salas y Clariana, que simplemente pertenecen al aparato burocrático y administrativo del partido desde hace largos años.

Carrillo, gran antagonista

Los leninistas intentarán reagrupar las fuerzas, hoy dispersas, del PSUC. Su secretario general anunció ayer en conferencia de Prensa que «se iniciará un gran debate interno», cuyas consecuencias pueden ser muy diversas. Lo que sí es seguro es que no habrá ningún congreso extraordinario antes del X del PCE, ya que éste debilitaría la imagen del PSUC, ante su gran antagonista, Santiago Carrillo.En efecto, la nueva dirección tiene todas las características propias para disgustar a Carrillo. Por su total marginación de los pt-osoviéticos y por su larga actividad en favor de la democratización del PSUC, no es posible acusar a los leninistas de estalinistas (además la media de edad de la nueva dirección no rebasa los cuarenta años), pero, en cambio, es notorio el antagonismo directo de los nuevos dirigentes con Carrillo. «Si nosotros hubiésemos de votar a Carrillo, no obtendría ni un sólo voto», afirmó anoche a este diario un destacado miembro del nuevo ejecutivo. Por otro lado, los leninistas piensan proseguir la anterior política de búsqueda de concordancias con los partidos comunistas periféricos, en favor de una sustitución de Carrillo por Nicolás Sartorius.

«Es absurdo», afirmó un miembro del nuevo ejecutivo a este diario, «pensar en un congreso extraordinario inmediato. Se daría el mismo resultado que acabamos de realizar. Todo lo más que podría pasar sería una victoria en favor del término eurocomunismo, por el 51 % de los votos contra un 49%. En cualquier caso, el PSUC quedaría aún más debilitado. Carrillo no puede ignorar esta realidad elemental, ya que nadie ha afirmado que el V Congreso no fuese democrático. Los insistentes deseos de Carrillo de que coiivoquemos un congreso extraordinario permiten pensar que lo único que éste desea es un PSUC disminuido, incapaz de continuar su labor de búsqueda de un sustituto para Carrillo, capaz de democratizar realmente al PCE, como se ha democratizado el PSUC».

Gutiérrez apoya a los "leninistas"

Los leninistas están actualmente apoyados, sin duda alguna, por Gutiérrez Díaz y, quizá con menos erítusiasmo, por López Raimundo. Refiriéndose a ambos, Frutos manifestó anoche desear que «estos compañeros puedan volver a la dirección del partido». Pero la consolidación de los leninistas es incierta. Anoche un portavoz prosoviético manifestó a este diario que su tendencia apoyaría plenamente a la nueva dirección. Actualmente, los prosoviéticos carecen de figuras de relieve público, pero en pocos años -en la perspectiva del próximo congreso- pueden lograrlas y consolidar su fuerza a nivel de dirección.Respecto a los bandera blanca, la principal incógnita es saber cómo reaccionarán ante los obvios cantos de sirena de Carrillo. Este -no hay que olvidarlo- ha coincidido también con los pro-soviéticos, en estos últimos meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de enero de 1981

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