Ir al contenido
_
_
_
_
Cartas al director

Un ministro vidente

Existe un tipo de sentencias político y lapidario, carente por completo de intencionalidad irónica. Se trata de frases cuya mera formulación impele al ciudadano a reflexionar sobre el grado de osadía o de ingenuidad imputable al autor. Por ejemplo, cuando el general Prim aseguró: «¿Los-Borbones al trono? ¡Jamás, jamás, jamás! ». O cuando el más reciente dictador de nuestra extensa nómina nacional afirmó: «Todo está atado y bien atado». O cuando el almirante y delfín daba por descontado que en España no volverían a existir los partidos políticos. Son frases todas ellas vanas, gratuitas, concluyentes, dogmáticas, temerarias, absorbentes, restrictivas y antipáticas.Puesto en el trance de acuñar otra sentencia de parecidas características, sabe Dios si destinada a integrarse y desintegrarse en la misma antología, está claro que Rodolfo Martín Villa no se quedó corto. Frente a las cámaras de Televisión, y dando muestras de una firme convicción, privativa de un augur o de un vidente, su estilo fue rotundo: «España no será nunca un Estado federal».

No resulta aventurado inferir que don Rodolfo tiene en muy alta estima sus propias facultades premonitorias. Pero yo, que todavía no he conseguido salir de mi estado de perplejidad, me pregunto: ¿quién se habrá creído que es el señor Martín Villa?/

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_