La mosca de TVE

La junta de Televisión Española ha decidido encargar la producción de un programa especial, bajo el título La mosca, a la empresa privada Moro Film Estudios, que será destinado a un «intercambio de dibujos animados con diecinueve países bajó los auspicios de la Unión Europea de Radiodifusión», según se desprende de un informe firmado por Javier Juan-Aracil, director gerente de Televisión Española. La decisión de la junta, que preside el subdirector general Luis Ezcurra, coincide con la negativa de este órgano ejecutivo a coproducir con Emiliano Piedra la obra Bodas de sangre, de Federico García Lorca, con dirección del cineasta español Carlos Saura, coreografía de Antonio Gades, vestuario y decorados de Francisco Nieva, cuyos ensayos y grabaciones previos en video comenzaron ayer en Madrid. La propuesta de coproducir esta obra fue cursada formalmente a la junta por Ricardo Suárez, jefe del Servicio de Coproducciones y Certámenes de RTVE. La doble decisión de la junta de Televisión Española -que componen los sectores más integristas del organigrama de esta empresa- se interpreta como un desdén permanente por la obra de García Lorca, por la cultura y por importantes autores del espectáculo y cine español. El caso de La mosca constituye un peculiar síntoma del mal gusto de los actuales y máximos directivos de RTVE.La negativa a coproducir Bodas de sangre es menos comprensible si se piensa que esta producción tiene garantizadas de antemano las ventas a todo el mundo, dado el prestigio de los autores. La aceptación de producir La mosca sorprende aún más si se tiene en cuenta que el interventor delegado de Hacienda en RTVE expresó dudas y reservas sobre los costes de esta producción, mediante un escrito que ahora también desdeña el citado gerente de Televisión Española.

La producción de dibujos animados La mosca está presupuesta en 6.500.000 pesetas para un único episodio, que durará tan sólo ocho minutos, coste que en las producciones estándar de dibujos animados equivale a un episodio de aproximadamente veinticuatro minutos.

Una producción de La mosca, realizada también por Moro Film Estudio, fue emitida entre los meses de marzo y agosto de este año como insertos para separar los bloques de publicidad que Televisión Española programa por las dos cadenas. Fuentes de la gerencia de publicidad de RTVE manifestaron a EL PAIS que se emitieron alrededor de cuarenta segmentos distintos, con uan duración aproximada entre siete y diez segundos, programas que nadie se atrevía a emitir y que estuvieron retenidos durante casi tres años. La emisión de La mosca por Televisión Española produjo en la audiencia y crítica una singular contaminación de significantes y significados: el insecto, muy común y molesto, se convirtió en un programa pesado e impertinente, causa de desazón y símbolo de los parásitos de Prado del Rey. La gerencia de publicidad de RTVE desconoce que se vaya a producir el nuevo programa sobre La mosca y defiende en estos momentos un sistema más moderno, realizado con efectos electrónicos, para separar los bloques de publicidad que se emiten.

El proyecto de la nueva producción cuenta con el beneplácito de la Subdirección de Programas Infantiles, al frente de la cual está Carlos Granados, que introdujo algunas modificaciones en el guión presentado por Moro Film Estudios, según consta en el escrito de Javier Juan-Aracil. El gerente aduce además una serie de dudosos argumentos para justificar la rentabilidad de la inversión. «Por otra parte, si se quería realizar una película cuyo personaje fuese La mosca, era forzoso recurrir a sus creadores», escribe el gerente de Televisión Española, coincidiendo además el hecho de que Moro Film Estudios es, en estos momentos, la única empresa que puede abordar el tema con absoluta garantía desde el punto de vista técnico, porque otras empresas que podrían hacerlo, como Cruz Delgado-Romagosa o BRB, están ocupadas en coproducciones con Televisión Española, Moro Film Estudios es probablemente la productora de tarifas más elevadas. No obstante, hay que tener en cuenta que el coste de la producción citada incluye el guión y total realización de la película, quedando en propiedad de Televisión Española y a todos los efectos dicha producción». Aparte de que BRB es una empresa de merchandising, que encargó la realización de El pequeño Cid a unos estudios japoneses de animación, el gerente de Televisión Española ignora que existen otras empresas de animación en España, como las barcelonesas Pegbar Productions (firma avalada por un premio Emny en esta especialidad), Estudio Andréu y Producciones Cormorán, y las madrileñas Filmán, S. Film/Pablo Núñez y Overlay, además de las ya citadas, reconocidas recientemente por el semanario norteamericano Variety.

El gerente de Televisión Española explica también que La mosca no va a ser objeto de merchandising y que, por ello, el coste de producción sería más alto, y desconoce que el merchandising nada repercute en el coste de producción de la animación, además de confundir la amortización con el coste. Hubo incluso ejecutivos que, en su momento, propusieron comercializar La mosca y alguien sugirió que podrían fabricarse insignias con este insecto de Televisión Española para lucir en las solapas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de diciembre de 1980.