Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

5.000 personas en el funeral del gitano asesinado en Hernani

Más de 5.000 personas asistieron ayer en Hernani al funeral de Joaquín Antimasbere, el gitano asesinado en Urnieta durante la madrugada del viernes por el Batallón Vasco Español. En la primera localidad, varios centenares de personas habían suscrito, pocos minutos después de anunciarse la iniciativa, unos pliegos declarándose querellantes contra el ministro del Interior, Juan José Rosón, por sus declaraciones sobre el atentado. Una huelga general ha sido convocada en Guipúzcoa por la coalición Herri Batasuna y otras fuerzas de izquierda radical, para el lunes, como protesta por la muerte de Antimasbere y por el atentado que costó la vida en Caracas (Venezuela) a Jokin Alfonso Etxebarría y Esperanza Arana.La totalidad de los comercios y bares de Hernani cerraron sus puertas desde las diez de la mañana, sumándose a la jornada de luto convocada por una asamblea el día anterior. El funeral de Joaquín Antimasbere se celebró en la plaza principal del pueblo, ante la imposiblidad de que el templo parroquial pudiera acoger a todos los asistentes. El féretro fue trasladado desde el salón de plenos del Ayuntamiento, donde se había instalado la capilla ardiente hasta el altar situado en el atrio de la iglesia, en medio de los gritos y expresiones de dolor de algunas mujeres gitanas. En las primeras filas, en torno al altar, se situaron el alcalde, Juan José Uría, de Herri Batasuna, y los corporativos, así como familiares del difunto y la comunidad gitana de Hernani.

En la homilía del funeral, que se celebró en eusquera y castellano, el párroco, Eusebio Iraola, ligado al trabajo pastoral dirigido a los gitanos, con los que convivió en Barcelona trece años, señaló que el pueblo de Hernani se sentía más conturbado y ofendido ante el cadáver de Antimasbere, si cabe, que ante los de víctimas de anteriores atentados ultraderechistas, por el hecho de que se trataba de un hombre de raza gitana. El sacerdote dijo también que, «al paso que nos imponen, cualquier día nos encontraremos aquí celebrando el funeral ante toda una colección de cadáveres».

Más tarde, sobre las ocho, tuvo lugar una manifestación de protesta contra la actuación de las bandas ultraderechistas en la zona hernaniarra, que han cometido durante este año cuatro asesinatos hiriendo a varias personas más, y varios atentados con bombas contra automóviles y establecimientos comerciales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de noviembre de 1980