Huelga contra el CSD
Los futbolistas profesionales tramitan una huelga que, a mi entender, no será la última, porque mucho más grave que el tema de los sub-20 es el decreto de régimen disciplinario que se les vendrá encima, en cuanto sea publicado en el Boletín Oficial del Estado. La cuestión de los sub-20 están en situación de negociarla y obtener algún beneficio. La del régimen disciplinario ya ha pasado por el Consejo de Ministros y será un grave patinazo del Consejo Superior de Deportes.Un decreto profuso, difuso y confuso va a caer sobre el fútbol. Si se aplica a rajatabla, será casi imposible mantener los campeonatos con el debido orden. Si no se aplica, porque es prácticamente imposible hacerlo, tendremos pleitos continuos.
Nos hemos pasado años sin tener la mínima seguridad jurídica. Ahora los futbolistas van a estar regidos por un reglamento disciplinario auténticamente desproporcionado. Por una protesta colectiva, considerada falta grave, se podrá aplicar una «suspensión temporal o inhabilitación temporal de uno a cuatro años». Por una falta leve, «formular observaciones a jueces, árbitros y autoridades deportivas en el ejercicio de sus funciones, en forma que supongan ligera incorrección», habrá «amonestación, suspensión de hasta un mes y una multa de hasta 50.000 pesetas». En la maraña de los recursos es preferible no meterse.
Pero, eso sí, como en los toros hacen los maletillas, tendremos a los jugadores arrodillados ante el árbitro tras haber cometido una falta. Será atenuante el arrepentimiento espontáneo. El decreto ha sido obra de un reglamentista del funcionariado público, que desconoce lo que es un penalti.


























































