Amplia aprobación del "informe McBride" en la conferencia de la Unesco en Belgrado
El enfrentamiento entre diversas tendencias, provenientes de países industrializados de economía liberal, países socialistas y naciones del Tercer Mundo, así como la denuncia de la marginación de los trabajadores de la Prensa en la elaboración de un nuevo orden informativo internacional son algunos de los hechos más relevantes que han tenido lugar con ocasión de la apertura en Belgrado del debate sobre la información y la comunicación de la Conferencia General de la Unesco.Una amplia aprobación del informe McBride, antiguo ministro irlandés de Asuntos Exteriores, que dirigió su elaboración, se produjo también durante la sesión de apertura. Es claro, según los observadores, que los representantes de las diversas tendencias intentarán utilizar el texto de una manera que favorezca sus objetivos, contradictorios en general.
«No es inútil subrayar», afirmó Iba der Thiam, presidente de la Comisión de Cultura y de la Comunicación de la Unesco, «que este organismo no se ha propuesto ni se propondrá realizar el menor atentado ni a la libertad de la información, ni a la libre circulación de la información, ni, menos aún, a la libertad de los periodistas».
Algunas delegaciones, como la vietnamita o la cubana, acentuaron su concepto de «una información libre pero equilibrada», y criticaron la forma según la cual está concebido en el informe «el libre acceso a todas las fuentes de información».
Portavoces de sindicatos de Prensa, por otra parte, destacaron la marginación de los trabajadores de la Prensa en la elaboración de un nuevo orden internacional de la información y la escasa atención prestada a los mismos en la redacción del informe McBride, aunque señalan como logros positivos del mismo el reconocimiento de los derechos a la comunicación e información y el del resto de las libertades.


























































