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El INI cede la mayoría del capital de Mevosa a la firma alemana Daimler-Benz

La multinacional alemana occidental Daimler-Benz, fabricante de los turismos y vehículos industriales Mercedes, pasará a finales del próximo mes de septiembre a controlar Mevosa, empresa española dedicada a la fabricación de vehículos industriales ligeros y motores diesel para turismos. Inmediatamente después de la reestructuración accionarial de Mevosa -hasta ahora Daimler-Benz y el INI tenían, cada uno, el 45,6% de la empresa española-, se procederá a una profunda reestructuración tecnológica, que requerirá una inversión de unos 5.000 millones de pesetas y la posible creación de nuevos puestos de trabajo.

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Mevosa se creó en 1972, como fusión de Imosa -que fabricaba en Vitoria las furgonetas DKW con participación de Wolkswagen- e Inmasa -que, por su parte, tenía una fábrica de vehículos de transporte ligero Mercedes en Barcelona, con participación de Daimler-Benz y del Instituto Nacional de Industria-. Posteriormente, en 1976, Volkswagen abandonó su participación en Mevosa, llegando a un arreglo de partes iguales entre Daimler-Benz y el INI como máximos accionistas, además de la participación de algunos bancos -principalmente Bilbao y Vizcaya-, que ya habían formado parte de la original Imosa.Después de una serie de variaciones en los porcentajes, se llegó a la estructura actual de Mevosa, en la que, con un capital social de 2.524 millones de pesetas, el INI y Daimler-Benz contaban con un 45,6% del mismo cada uno, quedando el otro 8,8% restante en poder de los bancos y del grupo Echevarría.

Sin embargo, desde hace algún tiempo, el grupo alemán occidental había anunciado su interés en tomar la mayoría del capital de Mevosa. Al no haber ninguna participación mayoritaria, el control de la gestión pasaba en ocasiones por momento difíciles, al tener criterios dispares entre el INI y Daimler-Benz sobre ciertos planteamientos.

De ahí que, después de una serie de contactos entre ambas para solucionar el problema, incrementados tras el acceso del doctor Prinz a la presidencia del grupo germano -en sustitución del doctor Zahnn, hombre de mucha edad y con criterios mucho más conservadores que su sucesor-, las negociaciones finales, comenzadas el pasado año y paralizadas en ocasiones por los cambios ministeriales españoles, se hayan materializado en un acuerdo definitivo. Dicho acuerdo, que cuenta ya con la imprescindible aprobación del Consejo de Ministros -se aprobó en la reunión del pasado 24 de julio-, se firmará en la segunda mitad del próximo mes de septiembre, para lo que vendrá a Madrid el presidente de la multinacional alemana occidental.

Contenido del acuerdo

El acuerdo alcanzado entre el INI y Daimler-Benz contiene, básicamente, los siguientes puntos. En un primer paso, que casi con toda probabilidad se dará en el mes de octubre -una vez que el Consejo de Administración de Mevosa lo acuerde-, se efectuará una ampliación de capital por valor de 420 millones de pesetas -una acción nueva por cada seis antiguas-. A esa ampliación de capital el INI no acudirá, y venderá sus derechos a DaimIer-Benz. De esta forma, Mevosa pasará a tener un capital social de 2.944 millones de pesetas, de los que el 52% -o más, si los bancos no cubren su parte correspondiente- pasará a ser de DaimIer-Benz, mientras que el INI verá su porcentaje reducido al 39%.

Posteriormente, una vez que el grupo alemán occidental pase a tener la mayoría del accionariado de Mevosa -y siempre según el acuerdo que ambas partes firmarán en Madrid el próximo mes-, Mevosa efectuará una serie de inversiones en los próximos tres años que, en total, supondrán una cifra próxima a los 120 millones de marcos -equivalentes a unos 5.000 millones de pesetas-. De ellos, el 60% -unos 3.000 millones- se destinará a la planta de Barcelona, y el resto, a la de Vitoria.

Con estas inversiones, Mevosa contará con una fábrica de motores diesel capaz para producir 65.000 unidades anuales -en la actualidad su capacidad es de 25.000 motores-, la mayoría de los cuales estarán destinados a la exportación, con lo que la planta de Barcelona estará plenamente integrada en los planes generales del grupo germano.

Al mismo tiempo, en Vitoria se mantendrán los 15.000 vehículos de transporte ligero anuales que se fabrican actualmente, por lo que Daimler-Benz se compromete a que, si el mercado español sufriese una recesión o la competencia no permitiese la venta en el mercado interior de dichas unidades -cualquiera de las dos opciones son bastante probables-, la cifra de producción no sería reducida, sino que el excedente seria destinado a la exportación.

En la misma factoría de Vitoria pasarán a fabricarse ciertas piezas para ejes y chasis, que actualmente venían produciéndose en Barcelona, con lo que la ocupación de la plantilla en el País Vasco se acercará a los óptimos de producción, y la de Cataluña podrá absorber la superior producción de motores.

Porque, aunque es bastante probable que la plantilla actual de Mevosa -compuesta por 3.800 personas, de las que 2.000 están en Vitoria, y 1.300, en Barcelona, mientras el resto figura en talleres y oficinas centrales de Madrid- tenga que ampliarse, sobre todo en Barcelona, Daimler-Benz sólo se ha comprometido a mantener el nivel actual de empleo y a incrementarlo -según dice el acuerdo- en la misma proporción que se haga en la República Federal de Alemania, si allí fuera necesario hacerlo.

De esta forma, Mevosa, bajo el control de Daimler-Benz, pasará a estar plenamente integrada en los planes de la multinacional germana, hasta ahora siempre reacia a este tipo de operaciones -quizá por dudar de que, lejos de la República Federal de Alemania, los niveles de calidad y productividad no son interesantes para la firma de Stuttgart-. La crisis mundial del sector de la automoción obliga a reestructuraciones a nivel internacional, y la operación de Dalmler-Benz en España no será ni la última ni la más importante.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de agosto de 1980

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