Un juez de línea, a punto de ser linchado en el Arganda-Alcorcón

El árbitro García Mochales y los liniers del partido Arganda-Alcorcón, de Tercera División, fueron agredidos por el público a raíz del gol del empate del Alcorcón, conseguido en el minuto 41. El árbitro sólo pudo salir del campo una hora y media después de los hechos y fuertemente prolegido por la policía.Pese a la protección de diez números de las fuerzas armadas y a la de los jugadores de ambos equipos, el árbitro fue alcanzado por golpes de numerosos agresores, y uno de sus liniers pasó situaciones dramáticas, pues fue acorralado junto a una portería por un numeroso grupo, que le golpeó y estuvo a punto de lincharle. Algunos de los directivos del Arganda estudiaron la posibilidad de pedir para el árbitro la prueba del alcohol, y también pensaron solicitar su detención por las autoridades.

El problema se produjo, como queda dicho más arriba, en el minuto 41. El Arganda ganaba por un gol a cero y fue sancionado con un penalti que el Alcorcón transformó en empate. Poco después uno de los liniers se acercó al árbitro para hacerle saber que había sido agredido. El árbitro y los dos liniers quedaron en el centro del campo esperando que dejaran de caer ob jetos, hasta que García Mochales decidió dar por suspendido el en cuentro y dirigirse a la caseta. Su retirada encolerizó más aún al público y fue entonces cuando se produjeron las agresiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 12 de mayo de 1980.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50