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Cuarto Gabinete de Suárez

El enfrentamiento de Pérez-Llorca y Arias-Salgado desgaja Presidencia entre tres ministros

Seis miembros del anterior Gabinete abandonan el Gobierno, otros tres cambian de funciones y seis caras nuevas acceden al máximo órgano del poder ejecutivo: este es el final de un reajuste ministerial que se prolongó por espacio de veintidós días, en los cuales cambió varias veces el esquema de soluciones. Los ministerios del Interior y de la Presidencia fueron los últimos departamentos cuyo ajuste retrasó, hasta última hora de la tarde de ayer, la publicación de la lista oficial. Respecto al primero no hubo más problemas que el intento frustrado de hacer recaer la cartera en el general Sáenz de Santamaría, mientras el Ministerio de la Presidencia prácticamente ha quedado partido en tres, a consecuencia de la incompatibilidad de su anterior titular -José Pedro Pérez-Llorca- y sus subordinados más cercanos, con el nuevo encargado de dicha cartera, Rafael Arias-Salgado

Las diferencias personales entre los dos miembros del Gabinete, que ya fueron una de las causas de que Pérez-Llorca no aceptase una vicepresidencia en la que tendría como subordinado a Arias-Salgado, han provocado una profunda reconversión del Ministerio de la Presidencia, que prácticamente pierde sus tres funciones más importantes: Desarrollo Constitucional, Función Pública y Relaciones con las Cortes.Respondiendo a informaciones difundidas en la noche del pasado jueves, en el sentido de que José Pedro Pérez-Llorca se haría cargo también de las Relaciones con las Cortes, una declaración oficiosa de su círculo de colaboradores afirmó ayer por la mañana que el dato era totalmente inexacto, ya que Pérez-Llorca había mostrado con claridad su propósito de ocuparse de la cartera de Administración Territorial, con las mismas funciones que ésta tenía hasta ahora.

Por otra parte, fuentes centristas afirmaban ayer que Arias-Salgado se negaba a aceptar un Ministerio de la Presidencia sin las competencias de Desarrollo Constitucional y Función Pública. Enfrente estaba la tesis de los colaboradores de Pérez-Llorca, que no aceptaban el cambio de titular en las condiciones de Arias-Salgado.

La dificultad mayor se centraba en la tarea de Relaciones con las Cortes, que precisamente pasó al organigrama del Ministerio de la Presidencia cuando renunció a ella Arias-Salgado, por lo que si éste asumía Presidencia se haría cargo de algo que rechazó. Además, Relaciones con las Cortes y Desarrollo Constitucional son dos funciones íntimamente ligadas.

Ultimas entrevistas del presidente

En esta situación, Adolfo Suárez llamó ayer tarde a su despacho a los secretarios de Estado para el Desarrollo Constitucional, Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona, y para la Función Pública, Sebastián Martín Retortillo. Tras estas entrevistas se filtró a los medios informativos la solución dada al conflicto del Ministerio de la Presidencia.Esta consiste en el nombramiento de dos nuevos ministros adjuntos, directamente dependientes del presidente. Juan Antonio Ortega es encargado de la Coordinación Legislativa, y Martín Retortillo, con el mismo rango de ministro adjunto, para la Administración Pública. Finalmente quedaba en el aire Relaciones con las Cortes, aunque, por no tener rango de ministerio, su ubicación no fue publicada ayer con la lista oficial del Gobierno.

Dado que la nueva composición del Gabinete no se había decidido en la noche del jueves, tras la audiencia del Rey al presidente Suárez, en los medios políticos madrileños se esperaba que ayer por la mañana se produjese un nuevo despacho. Sin embargo, éste no tuvo lugar como tal, aunque el presidente consultó con don Juan Carlos los últimos cambios con ocasión del almuerzo que ambos celebraron en la Zarzuela con el presidente de Guinea, Teodoro Obiang, según fuentes competentes.

El Ministerio del Interior

La cartera de Interior se ofreció en un principio al general inspector de la Policía Nacional, José Sáenz de Santamaría, pero éste declinó el ofrecimiento, ya que desea ascender a teniente general en su día, y al ser nombrado ministro tendría que dejar el escalafón, igual que ocurríó en su día con el actual vicepresidente primero, el teniente general Gutiérrez Mellado, y el cesado ministro del Interior, teniente general Antonio Ibáñez Freire.Entonces se optó por pasar a Interior al hasta ahora ministro de Transportes, Salvador Sánchez Terán, cuyo nombre estaba ligado al cargo hasta que Pérez-Llorca, tras la reunión de la permanente de UCD el pasado jueves de madrugada, rechazó ser vicepresidente. Tras la descomposición de la lista que esto supuso, se hicieron nuevas gestiones durante el día de ayer cerca del general Sáenz de Santamaría, quien de nuevo declinó aceptar la cartera. En último término se llamó al hasta ahora gobernador civil de Madrid, Juan José Rosón, quien asumió el cargo. Se da la circunstancia de que Rosón fue jefe del ahora presidente del Gobierno cuando ambos estaban en Televisión Española.

Quedaba abierto el Ministerio de Trabajo. Félix Pérez Miyares, candidato propuesto por el vicepresidente Fernando Abril, fue considerado «impresentable», según han informado fuentes próximas al Gobierno, y se decidió finalmente destinar a esta cartera a Salvador Sánchez Terán mientras en el puesto de éste iría José Luis Alvarez.

Joaquín Garrigues ha sido el único ministro de los seis que cesan en el Gabinete, al que Suárez recibió en la tarde. de ayer. Antonio Fontán, Antonio Ibáñez Freire, Carlos Bustelo y Juan Antonio García Díez recibieron por teléfono la noticia oficial de su cese, y el presidente excusó la entrevista personal, por el agobio de trabajo y lo inmediato del viaje que emprende esta tarde a varios países árabes.

Garrigues recibió una llamada de Suárez sobre las seis de la tarde en la Clínica de la Concepción, donde se encuentra internado. Sobre las seis y media salió del centro sanitario y, en automóvil, se dirigió a la Moncloa, donde fue recibido por el presidente. Su salida del Gobierno se produce a petición propia, formulada a Suárez días atrás a través de Francisco Fernández Ordóñez.

La entrevista de ayer Suárez-Garrigues, que se inició sobre las 6.45 de la tarde, tuvo lugar cuando la remodelación, según todos los indicios, estaba definitivamente perfilada. Se supone que el presidente quiso explicar al líder liberal de UCD la composición final del Gabinete

Además del teniente general Ibáñez Freire, que ocupaba la cartera de Interior, abandonan el Gabinete los dos ministros que pertenecieron al sector liberal de UCD -Joaquín Garrigues y Antonio Fontán- y otros dos de lo que fue sector socialdemócrata, Carlos Bustelo y Juan Antonio García Díez. Pese a la inexistencia formal de tendencias en UCD, después del proceso de fusión de las mismas, ambos grupos han conservado una cierta personalidad propia en el seno del partido gubernamental. Rafael Calvo Ortega también sale del Gobierno, si bien con el destino -ya previsto- de la secretaría general de UCD.

Incompatibilidad personal

La incompatibilidad personal de Rafael Arias-Salgado con José Pedro Pérez-Llorca fue uno de los desencadenantes -aunque no el único- de la tardanza en resolver el reajuste gubernamental. Desplazado de la secretaría general del partido por Rafael Calvo Ortega, su ubicación en la zona política del Gobierno chocaba con la atribución a Pérez-Llorca de la vicepresidencia que en principio se le asignó. La renuncia de Pérez-Llorca a la vicepresidencia evitará la confluencia con Rafael Arias-Salgado, en su puesto de ministro de la Presidencia. Sin embargo, el desgajamiento de atribuciones tradicionalmente encomendadas al ministro de la Presidencia -coordinación legislativa y administración pública- a sendos ministros adjuntos impide valorar como victoria lo que al principio de la. crisis parecía configurarse como derrota.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de mayo de 1980

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