Dieciséis reclusos
de la prisión de Pontevedra han sido condenados de uno a dos años de prisión, por la Audiencia Provincial de dicha ciudad, por un delito de atentado, como consecuencia de los destrozos ocasionados en dicho centro penitenciario en protesta por no haber realizado el director general de Instituciones Penitenciarias una visita prometida.


























































