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En un alarde de profesionalidad,

o tal vez de desconfianza hacia la profesión, el periodista George Hutehinsob, que falleció ayer en una clínica londinense, dejó escrita su propia nota necrológica. El que fuera durante muchos meses redactor del legendario The Times, que sufría un cáncer agudizado en el último año de los 69 que duró su vida, dictó el lunes pasado a un colega los detalles de su vida profesional, previendo, según dijo a la prensa el propio amigo, que un fatal desenlace hiciera oportuna su publicación. «El quería que todo fuera exacto», ha declarado el albacea.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0026, 26 de marzo de 1980.