El ministro del Interior confirma la relación de un miembro de las FOP en el asesinato de Yolanda González

El ministro del Interior, Antonio Ibáñez Freire, aseguró ayer, ante el Pleno del Congreso de los Diputados, que en torno al asesinato de Yolanda González Martín está relacionado algún miembro de las fuerzas de seguridad del Estado. El ministro respondía a una interpelación del Grupo Socialista del Congreso sobre los últimos acontecimientos terroristas.

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De ministro a vicepresidente.

Ibáñez Freire, en un momento de su exposición, en relación con este asesinato, dijo: «Pero no puedo dar por finalizado cuanto concierne a la exposición de este hecho sin antes contestar a la pregunta que seguramente está presente en la mente de sus señorías. ¿Hay algún miembro de las fuerzas de seguridad del Estado implicado en el hecho que nos ocupa? Respondo con absoluta sinceridad y de acuerdo con los datos que hasta el momento poseo. Implicado, no; relacionado, sí. Y ha sido su estimable colaboración la que ha ayudado, de manera muy decisiva, al esclarecimiento de los hechos y al conocimiento de sus autores. Tal colaboración figura oficialmente en las diligencias instruidas que en su día serán remitidas a la autoridad judicial.»El ministro añadió que «si alguien pretende poner en duda si estas averiguaciones se llevarán hasta sus últimas consecuencias, en el hipotético caso de que miembros de las fuerzas de seguridad del Estado se viesen implicados en algún hecho delictivo, le respondo categóricamente: sí». Y añadió Ibáñez Freire: «Yo empeño mi palabra de honor ante sus señorías de que con mi conocimiento jamás quedará al margen del rigor de las diligencias cualquier presunto culpable, sea cualquiera su pertenencia, profesión, actividad o vestimenta.»

Explicó que ello será así por fidelidad a la justicia y por defender «el buen nombre de unos cuerpos integrados por hombres de honor que diariamente están sellando con su sangre su lealtad a la ley y su entrega total al servicio de esa paz en democracia que tan de veras desean todos los españoles».

Inmediatamente después, Ibáñez Freire prosiguió: «Pero quiero añadir más: quiero decir que si alguien pretende salir en defensa de algún grupo político, lanzando al aire rumores sin consistencia, yo les agradezco su torpeza, porque ello permitirá, a quienes pudieran haber creído en sus lealtades, conocer lo que de ellos se puede esperar.»

El ministro había hecho antes una exposición detallada de las circunstancias que rodearon el asesinato de Yolanda González y la detención de sus autores. Afirmó que el jueves día 7, sobre las once de la noche, se detuvo a Emilio Hellín Moro, «al que ya se consideraba como autor de la muerte violenta de Yolanda González Martín, y así lo confesó posteriormente. Aunque la suma de evidencias y pruebas se consiguió la noche del día 9». Tras dar cuenta de parte del armamento que se le ocupó, el ministro informó que como consecuencia de la declaración de Hellín Moro se detuvo a Ignacio Abad Velázquez, al que no se encontró arma alguna, pero se pudo establecer que también participó de forma directa en el secuestro y muerte violenta de Yolanda.

Informó también que en un sótano alquilado a nombre falso en la calle de la Libertad, número 22, se encontraron las dos armas utilizadas en el asesinato y que este «es un servicio que aún no ha finalizado» y que deseaba hacer dos afirmaciones: «Mi satisfacción por el éxito policial y mi convicción de que las investigaciones en curso han de facilitar el cierre del caso, en el que parecen estar involucradas, sin que pueda aún determinarse el grado de implicación, otras personas. Sobre todas ellas caerá inexorablemente el peso de la ley, sea cualquiera su condición y filiación política. Y por último, la presunción justificada de que los autores han participado en otros hechos delictivos.»

Terrorismo de ETA y de la extrema derecha

Ibáñez Freire comenzó su intervención destacando que el esquema de la actividad terrorista en España está configurado por «una organización ETA que, a pesar de los quebrantos sufridos durante 1979 ( ... ), cuenta todavía con comandos operativos suficientes para mantener su actividad y con una estructura de dirección, planeamiento y ejecución selectiva que actúa con eficacia», y, en segundo lugar, «otros activistas de extrema derecha que, aun no disponiendo todavía de una auténtica organización, sí mantienen conexiones mutuas, más o menos esporádicas, que en nombre de unos supuestos ideales cometen los más execrables asesinatos con el mismo objetivo que ETA: atacar las bases del Estado y tratar de impedir que en España se consolide la democracia».Resumió que los asesinatos de unos y otros, en lo que va de año, se distribuyen así: ETA militar, dieciséis muertos; ultraderecha, ocho muertos, en el caso de que se demuestre su participación en el atentado de Alonsótegui.

Se refirió luego al atentado cometido por ETA militar contra un convoy con armas, cerca de la playa de Laga, en el que resultaron muertos seis guardias civiles y dos de los etarras asaltantes, y acometió luego el resumen de los actos «reivindicados por el Batallón Vasco Español». Refirió, en primer lugar, la explosión contra el bar Aldana, en el barrio de Alonsótegui, de Baracaldo, en la que resultaron cuatro personas muertas y no menos de otras diez heridas. Tras explicar las gestiones policiales, aseguró Ibáñez Freire que se manejan dos hipótesis: «Que haya sido realizado por elementos de ideologías ultraderechistas más o menos organizados, o más bien incontrolados, con una intencionalidad de venganza por los anteriores actos terroristas habidos en Baracaldo; que sea obra del terrorismo ETA en su campana desestabilizadora frente a la preponderancia local del PNV.» Destacó que los autores del atentado «disponen de personal especializado para utilizar explosivos provistos de aparatos y técnicas sofísticadas».

Protesta de Blas Piñar

Después de relatar con pormenores lo relacionado con el asesinato de Yolanda Gómez, analizó la muerte de Vicente Cuervo Calvo, ocurrida el domingo último en Vallecas. Expuso las gestiones de la junta municipal de Vallecas en la que «todos sus componentes, es decir, representantes del PSOE, UCD y PCE expresaban su preocupación por la posibilidad de graves enfrentamientos, dada la situación de tensión existente en el distrito». Narró cómo el gobernador civil, tras entrevistarse con el presidente de la junta, decidió la suspensión del acto organizado por Fuerza Nacional del Trabajo para el domingo día 10, en el cine París, de aquel barrio madrileño.Añadió en otro momento que, «no está demostrado, y por ello se sigue una actuación administrativa, la debida diligencia en la desconvocatoria por parte de Fuerza Nacional del Trabajo». Relató cómo los medios de comunicación difundieron la prohibición, y dijo que «no consta, en cambio, que los convocantes hicieran anuncio expreso de la desconvocatoria. Dadas las noticias existentes, y ante el mínimo esfuerzo de los organizadores para anular la convocatoria, el gobernador civil de Madrid dio instrucciones para que se montara un fuerte dispositivo policial». Durante la lectura de este último párrafo, el diputado y presidente de Fuerza Nueva, Blas Piñar, levantó el brazo desde su escano, haciendo muestras ostensibles de protesta y disconformidad con lo que el ministro relataba.

Continuó después Ibáñez Freire con una descripción de los incidentes, y añadió que, en la actualidad, se trata de buscar nuevos testigos y que «se sabe de la existencia de una señora que, parece, presenció lo sucedido desde un balcón, pero que, por haber abandonado su domicilio habitual, todavía no ha podido comparecer, pero se espera lograrlo en breve espacio de tiempo». Explicó también que por las gestiones policiales se confía en detener al autor del disparo que costó la vida a Vicente Cuervo, «por haber sido visto esgrimir una pistola, así como a otros individuos posiblemente implicados y desaparecidos a raíz de los hechos».

Tras afirmar que «estamos, pues, ante un desafío terrorista de doble signo», explicó la designación del general Sáenz de Santamaría como delegado especial del Gobierno para la seguridad en las provincias vascas. Justificó su nombramiento por su experiencia al frente de las fuerzas de seguridad y como necesidad de establecer un mando único, antiterrorista, en aquellas provincias.

La última parte de la intervención del ministro Ibáñez Freire estuvo dedicada a explicar, en líneas generales, un nuevo plan de actuación de la Guardia Civil, para actualizar el cuerpo, y otro de la Dirección de la Seguridad del Estado, en el mismo sentido.

Explicó la preparación y dotación de los grupos antiterroristas rurales de la Guardia Civil y los futuros planes de modernización de todo el cuerpo. Lo mismo con respecto al Cuerpo General de Policía y a la Policía Nacional.

Ibáñez Freire concluyó con estas palabras: «La lucha contra el terrorismo no es de la competencia exclusiva del poder gubernativo. Son todas las instituciones del Estado y la propia sociedad las que deben colaborar para eliminar este peligro.»

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