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Falleció el ex guardia civil ametrallado el pasado martes en Alsasua

El guardia civil retirado Sebastián Arroyo González, de 53 años de edad, falleció sobre las 10.20 horas de la mañana de ayer, en el hospital de Navarra, en Pamplona, como consecuencia de las heridas sufridas a raíz del atentado perpetrado en la tarde del pasado martes en Alsasua. Sebastián Arroyo, natural de Salamanca, había abandonado la Guardia Civil hace algunos años y trabajaba actualmente en la empresa Igartex, en Alsasua, como encargado del personal femenino.

Varias personas dispararon desde un coche en marcha al guardia civil retirado Sebastián Arroyo. cuando éste se dirigía en su vehículo, sobre las 19.3Q horas de la tarde del martes, hacia su domicilio desde la factoría de Igartex, situada en las afueras del Alsasua. El ex guardia civil fue alcanzado por seis disparos, perdiendo el control de su vehículo, un Seat 1430, matrícula NA-9669-B, que se precipitó por un sembrado, después de salirse de la calzada.A pesar de que los disparos no fueron escuchados por las personas que se encontraban en lugares próximos en el momento del atentado, varios bomberos del parque del Alsasua, cuyas instalaciones están situadas enfrente de Igartex, apreciaron la rara maniobra del vehículo de Sebastián Arroyo, por lo que se dirigieron hasta el lugar donde quedó parado el coche, comprobando que en su interior se encontraba el cuerpo del ex guardia civil, todavía con vida.

Después de practicarle una cura de urgencia en Alsasua, el herido fue trasladado al hospital de Navarra, en Pamplona. Allí, y después de una exploración, se le apreciaron seis impactos de bala que le afectaban al hígado, abdomen, un pulmón, así como en el muslo y brazo derechos.

Durante casi ocho horas el equipo quirúrgico del hospital de Navarra intervino a Sebastián Arroyo, al que se le tuvieron que hacer veinticuatro transfusiones de sangre. Sobre las cinco de la madrugada de ayer, el herido fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos, comprobando que mantenía las constantes vitales. Sin embargo, poco después de las diez de la mañana se comprobó un descenso en la tensión arterial e, instantes más tarde, Sebastián Arroyo moría como consecuencia de una insuficiencia renal aguda por necrosis.

Al conocer la noticia del atentado, el Ayuntamiento de Alsasua, que se encontraba reunido, acordó redactar un escrito condenando enérgicamente éste. Por su parte, el gobernador civil de Navarra, Eduardo Ameijide, que tenía previsto un desplazamiento hasta San Sebastián, pasó gran parte de la noche del martes en la comandancia de la Guardia Civil de Alsasua.

Sebastián Arroyo González era natural de Sobradillo (Salamanca). y había solicitado la baja en la Guardia Civil para ingresar a continuación en la plantilla de la empresa de guantes de caucho Igartex. Estaba casado y tenía cuatro hijos, algunos de los cuales residen en Alsasua. Sus restos mortales serán trasladados en la mañana de hoy hasta Sobradillo, en donde se celebrará el funeral y entierro por la tarde. Tanto la Guardia Civil como fuerzas de la Policía Nacional han instalado diversos controles por las carreteras de Navarra, sin que se tenga conocimiento de que se hayan practicado detenciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 10 de enero de 1980

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