Antonino Baños, un atleta marginado sistemáticamente por la Federación

Antonino Baño corrió el sábado en Málaga una prueba de dieciocho kilómetros; quedó segundo. Seguidamente viajó a Madrid en coche para participar el domingo en el Trofeo Finlandia; volvió a quedar segundo y ganó un viaje a Helsinki. «Tenía verdadero interés en ganar el premio», dice el atleta, «porque la Federación me ha dado la espalda y es la única manera que tengo para salir al extranjero y prepararme lo mejor posible para los Juegos Olímpicos.»

En los Juegos Mediterráneos celebrados en Argel Antonino Baños ganó la medalla de oro en la maratón. A raíz de este éxito se le pasó una beca mensual federativa de 14.000 pesetas. Antes no recibía nada y desde hace dos años se encuentra en ese mismo caso, pese a que en Fuengirola ganó a los atletas que fueron subvencionados por la Federación y en Madrid a dos de los que están incluidos en la lista de posibles para los Juegos Olímpicos.«Es muy duro», manifiesta Baños, «que no cuenten conmigo cuando me entreno con más fuerza que nunca. Pienso que tienen algo contra mí porque, por ejemplo, a mí me llegó a decir Ortega, nuestro responsable ante la Federación, que yo no reunía méritos suficientes para que me ayudaran, cuando poco antes había sido subcampeón de España de gran fondo.» Baños. no cree que sea cuestión de edad por lo que está relegado. Tiene 34 años y con 42 quedaron quintos en maratones olímpicas Drayton y Wolde. Su mejor marca es de 2-16:41 y con 2-15 estima que se puede estar entre los veinte primeros en la maratón de Moscú.

Baños se entrena ahora para estar en esos 2-15. «Tres veces por semana me levanto a las seis de la mañana, hago diez kilómetros y a las ocho entro a trabajar en el Consejo Superior de Deportes, en un puesto que me consiguió Rafael Cavero y que me permite ausentarme a las once para realizar una segunda sesión de entrenamiento, que completo con una tercera, por la tarde, de veinte kilómetros. Los restantes días hago por las tardes veinte kilómetros y eso me cuesta mi dinero, porque en vez de dar clases como monitor de atletismo tengo que machacarme en la Casa de Campo.» Baños reclama ahora una ayuda que considera justa porque gana a los que están subvencionados por la Federación. «No pido ir a México o a Kenia. Me conformo con que me mandaran a Navacerrada o a los Picos de Europa, cualquier sitio de altura. Yo he sido, desde los Juegos Olímpicos de Montreal, a los que llegué saturado porque me obligaron a correr tres maratones antes, el último mono de los fondistas. Cuando había que mandar a alguien al extranjero yo era el último de la lista, pese a que siempre quedé entre los cinco primeros.»

Antonino Baños no tiene ahora entrenador «porque mantienen una lucha interna entre ellos que perjudica a los atletas». Y comenta con ironía que Perau y Antón correrán en enero una maratón en Miami porque Ballesteros es su entrenador y ahora tiene cierto poder al estar dentro de la Federación. «Ellos podrán hacer una buena marca ahora y asegurarse la participación en los Juegos. En cambio, a Romero y a mí nos dejarán para el Campeonato de España, donde tendremos que salir a muerte si queremos conseguir algo.»

Carlos Gil, el nuevo responsable del atletismo masculino, recibirá en breve la visita de Antonino Baños. «Quiero exponerle mi situación y también la de Agustín Fernández, que se encuentra en el mismo caso. Con De Hoz no considero oportuno hablar porque él sólo es el presidente y tiene delegadas funciones en otras personas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de diciembre de 1979.

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