¿Cuál es la capital de Israel?
Con sorpresa y pesar leo en el número de EL PAIS del día 28 de agosto el titular que transcribo:«Jerusalén duda de la eficacia de sus incursiones en el sur de Líbano.»
La figura literaria y periodística tantas veces empleada adquiere en esta ocasión un especial significado. Aparte de que el titular se ajúste o no al contenido estricto de la información que sigue, el empleo de la palabra «Jerusalén» implica un contenido político de alta trascendencia.
Con este titular, al igual que con el texto de la siguiente noticia, se avala la vieja tesis israelí de considerar Jerusalén como la capital del Estado de Israel, tesis que ni el mismo Gobierno de Estados Unidos se decide a compartir plenamente.
Si «Jerusalén» se ha «colado» involuntariamente en las páginas de EL PAIS, no estaría de más una aclaración. Si su inclusión en el referid o titular y en el texto ha sido voluntaria, quizá fuera conveniente definir la opinión del diario sobre tan espinoso tema a través de un comentario editorial. Sus fieles lectores se lo merecen.


























































