Entrevista:

"Si los sectores industriales no reducen espontáneamente sus consumos energéticos, habrá que ir a medidas de ordenación"

Pregunta. ¿Cuál puede ser la evolución previsible de los precios de los crudos tras la última conferencia de la OPEP en Ginebra?Respuesta. Hay que tener en cuenta el bajo nivel de stocks de los países consumidores y que el próximo inicio del invierno, y por tanto de la temporada de utilización intensiva de las calefacciones, provocarán un incremento en la demanda de gas-oil, uno de los productos más escasos, cuyos precios se moverán al alza. El mercado se encuentra muy distorsionado, hasta el punto de que en los últimos meses los precios del gas-oil han superado a los de las gasolinas. En cualquier caso, es previsible que cuando se restituyan los stocks y el aprovisionamiento invernal se encuentre garantizado, los precios tiendan a la baja. Pero el palo ha sido ya lo suficientemente fuerte como para que la mayoría de países que dudaban entre adoptar o no medidas de restricción de consumos se hayan decidido a aplicarlas. Aquí, lo más importante es constatar que cuando se reconstruya el nivel de consumos y la demanda vuelva a ser la habitual, nos encontraremos con que oferta y demanda son prácticamente iguales y absolutamente rígidas. En esta situación, cualquier elemento atípico -un invierno frío, por ejemplo- desestabiliza todo el esquema del mercado mundial. Y ya no digamos si se produce algún problema a nivel de suministrador, como ocurrió con Irán.

P. Las sucesivas y cada vez más frecuentes reuniones de los países de la OPEP -en septiembre se celebrará la próxima- desembocan en cuantiosos aumentos de precios para los crudos petrolíferos. ¿Qué techo puede tener esta carrera alcista?

R. A mí me cuesta creer que en la próxima reunión de la OPEP se produzca una nueva subida. En cuanto a las predicciones, son muy difíciles porque las decisiones son eminentemente políticas. Los precios que se fijan no tienen nada que ver con los costes. Yo apostaría a que en septiembre no mueven los precios. A más largo plazo, no es, fácil hacer predicciones.

P. ¿Pueden, en cambio, producirse acuerdos para reducir producciones?

R. Hay que tener en cuenta que cada decisión de la OPER supone de hecho una ralentización de los ritmos de crecimiento de las economías, incluidas las de algunos países productores, por la baja en los niveles de demanda. El precio es uno de los mejores reguladores de esta magnitud. En cualquier caso, el tema hay que contemplarlo a medio plazo y, en este sentido, el documento más actualizado y fiable de los últimos tiempos es el presentado por el secretariado de la Agencia Internacional de la Energía en su última reunión ministerial. Según este documento, en 1985 faltarán en el mundo unos 185 millones de toneladas de petróleo; unos seiscientos millones, en 1990, y para el año 2000 el déficit se estima en 1.500 millones de toneladas. Este es el telón de fondo de lo que puede ser el mercado del petróleo en los próximos años.

P. ¿Qué posibilidades de ahorro de energía tiene España y qué es lo que en este sentido se va a hacer?

R. El acuerdo básico que, ratificó la AIE fue el compromiso de los países miembros de disminuir el consumo de petróleo en los próximos años, aunque se determinó más específicamente para lo que queda del presente y el próximo. Naturalmente, una reducción a tan corto plazo sólo puede obtenerse por dos caminos: por la vía de -la sustitución de energías o por la del racionamiento y el efecto precios. Desgraciadamente, no hay más opciones que éstas.

'Conviene mejorar la imagen del ferrocarril'

P. La utilización disuasoria de los precios nunca ha surtido efecto a medio plazo, una vez superado el corto.

R. La discontinuidad de las series históricas del consumo en los últimos años puede interpretarse de muy diversos modos. Pero sí es cierto que en el terreno industrial, que actualmente supone más del 50% de todo el consumo energético español, sí cabe hablar de que cada industria busca la optimización de sus costes productivos, entre los que se incluyen los energéticos. Los objetivos de las medidas que ha aprobado el Gobierno son: apoyo a las inversiones para ahorro de energía y promoción de la autogeneración de electricidad. Esta última no existe prácticamente en España por dos causas esenciales: primero, porque hasta hace dos o tres años el fuel-oil que se vendía a las centrales térmicas tenía un precio más bajo que el que se entregaba a la industria, y la diferencia no compensaba el mejor rendimiento con que podían producirse kw en el proceso combinado del uso del vapor; y segundo, porque la relación entre el autoproductor y la compañía eléctrica no estaba regulada, y la compañía suministradora no permitía el enganche de las máquinas al sistema general en condiciones razonables. Por otra parte, está prevista la sustitución por energía solar y otras formas la actual utilización masiva del petróleo. A través de los estudios realizados por el Centro de Estudios de la Energía tenemos la convicción de que se puede desarrollar un mercado de aplicaciones de la energía solar a la industria, antes incluso que en el campo doméstico, sobre todo en industrias que necesitan consumir grandes cantidades de agua caliente o vapor en condiciones no muy severas. De cara a estos temas (conservación, autogeneración y sustituciones del petróleo), ha de tenerse en cuenta que en la estructura de precios que se puso en vigor a principios de julio el del fuel-oil ha quedado un poco bajo, precisamente porque la industria tiene una capacidad de reacción no demasiado rápida y tiene que prepararse para precios de fuel-oil más altos, que deberán ser fijados en un futuro más o menos inmediato. El industrial es consciente de que el actual escalonamiento le facilita la reconversión, pero debe ir hacia la adecuación de sus formas de consumo energético cuanta más rápidamente mejor.

P. ¿Garantiza la nueva estructura de precios el fin del fraude que suponía quemar gasóleos primados- en lugar de fuel-oil?

R. Efectivamente, los nuevos precios de ambos combustibles dificultan en mayor medida estas sustituciones indeseables. Hay que tener en cuenta que el fuel-oil es un producto hasta cierto punto excelente en el mercado. En los últimos meses, cuando los precios spot se han disparado en todos los merca dos internacionales, el incremento de los del fuel-oil ha sido mucho menos espectacular que el registrado por las gasolinas y los gasóleos; esto se debe simplemente a que los productos ligeros son más escasos porque hay relativamente menos capacidad de producción a nivel mundial de derivados ligeros que de pesados. De ahí también la conveniencia de ir hacia inversiones, en instalaciones de craking, por las que se consiga modificar el proceso productivo y aumentar el porcentaje de obtención de productos ligeros en las refinerías, a costa de reducir los pesados.

P. Siempre se habla de ahorro doméstico, pero lo cierto es que el más importante es el que pueda lograrse a partir de lo que haga la industria. De ello nadie habla.

R. Evidentemente, el potencial de ahorro más importante es el que pueda obtenerse a partir de una restricción de consumos en la industria y los transportes.El ahorro doméstico representa poco en el conjunto del consumo nacional de energía.

P. Vamos, si le parece, a los sectores en tos que parece que se puede actuar a corto plazo; por ejemplo, el transporte.

R. Desde un punto de vista energético, no cabe duda que convendría mejorar la calidad de los servicios de transporte colectivo. Desde el ferrocarril a los transportes urbanos y de cercanías. Este es un tema que requerirá un gran esfuerzo inversor, pero cuya rentabilidad social es obvia. Habrá que racionalizar y perfeccionar sensiblemente la calidad de los servicios (el ejemplo del carril bus es un éxito apreciable).

P. En el transporte de mercancías, por ejemplo, la participación de la carretera es excesiva, en detrimento del ferrocarril.

R. Por supuesto. Creó que el ferrocarril es un medio de transporte idóneo cuya imagen conviene mejorar más y más, y que por supuesto comporta unos consumos energéticos muy inferiores a los de otras modalidades, tanto en transporte de mercancías como de viajeros. Actualmente existe un importante desfase de volumen de viajeros desde el ferrocarril al avión, en buena medida porque mucha gente ni siquiera considera al tren en sus desplazamientos. Efectivamente, en el transporte de mercancías no se emplea adecuadamente el ferrocarril y tampoco el transporte marítimo de cabotaje, quizá porque este último sistema es complejo, los enlaces de carga y descarga también y las tarifas portuarias son altas y encarecen excesivamente el transporte. El Ministerio de Transportes está ya trabajando en ello adecuadamente, buscando soluciones para mejorar todo el esquema en su conjunto.

P. El tema capital de todo el planteamiento de la crisis energética es, en definitiva, lo que haga la industria. Por ejemplo, ¿interesa seguir siendo el principal exportador mundial de cemento, cuyo componente energético es tan alto?

R. En éste y otros sectores de la actividad lo primero que hay que tener en cuenta es que lo más caro es no utilizar la capacidad ya construida. La capacidad hay que utilizarla, aunque la producción lleve un gran componente energético, porque la inversión está hecha y no existe otra fórmula mejor. Lo que plantearía es hacia qué campos hay que dirigir el desarrollo futuro de la industria del país. ¿Sería aconsejable incrementar ahora la capacidad de producir cemento? Si ese cemento que se exporta cubre en sus precios los costes de la energía que utiliza, a los precios internacionales de mercado, entonces ese potencial que han creado los fabricantes de cemento debe seguir y, si es posible, incrementarse. Pero si esa exportación se está efectuando a través de una subvención encubierta, abaratando para la industria los costes reales de la energía, entonces creo que no, que no habría que des arrollar esa industria ni ninguna otra que se encuentre en el mismo caso. Hay sectores industriales que, como el cementero, el eléctrico y algún otro, no tienen otra alternativa que ir hacia la reconversión de sus instalaciones productivas existentes, yendo hacia el uso de combustibles no petrolíferos y en particular hacia el carbón. Si estos sectores no reaccionan espontáneamente, habrá que ir a medidas de ordenación. El nuevo precio del fuel-oil y sus previsibles aumentos ya no permiten. ir simplemente a repercutir. en los precios finales los incrementos, sino que obligan a buscar nuevas fuentes de energía, más baratas y asequibles que los derivados del petróleo.

P. ¿No cree que existe en el fondo un gran escepticismo en torno al ahorro de energía?

R. Creo que el escepticismo viene de que tendemos a despreciar la parte de energía que podemos ahorrar por entender que se trata de cantidades pequeñas en cada componente del consumo. Lo que se olvida es que la suma de todas esas pequeñas cantidades sí puede dar como resultado un porcentaje importante de ahorro en, el consumo de energía. Precisamente esa es la norma de actuación de los países occidentales y la que acaba de dictarla CEE.

P. Sobre lo que se duda es sobre la voluntad. ¿Por qué se ha tardado tanto? ¿No ha habido voluntad? ¿No hay técnicos? ¿Qué ha pasado?

R. Hay que reconocer que el tema energético es ahora cuando se está abordando seriamente y de forma global. Al mismo tiempo, en este asunto ha habido una falta de información casi total, tanto de la situación real como de lo que se estaba haciendo. Hay casos, por ejemplo, de programas de conservación de la energía desarrollados por empresas públicas y privadas que conozco y que son espectaculares. Pero no se han divulgado suficientemente a través del Centro de Estudios de la Energía, tanto en lo que se refiere a la opinión pública como a otras empresas del mismo sector. Ahí se ha realizado un esfuerzo que no se ha dado a conocer.

'Tenemos un ambicioso programa de energía solar'

P. Vayamos, si le parece, a temas concretos: energía solar.

R. Tenemos uno de los programas más ambiciosos en la materia. Por un lado, tenemos las investigaciones en el campo de los paneles planos, destinados a calentar agua a temperaturas para usos domésticos o en determinadas industrias. Se ha hecho un programa de desarrollo de un panel muy perfeccionado, en cooperación con el INI. Ya se han encargado las primeras series, de hasta mil paneles, para empezar su instalación. Hay apoyos importantes,a todas las empresas que se han dirigido al Centro de Estudios en demanda de información. Se les ha elaborado un estudio de diseño básico para instalación y aprovechamiento de energía solar, adecuado a su producción, estudiando incluso la rentabilidad en cada caso. También se han efectuado labores de demostración en bastantes unidades que ya están en servicio. Se ha facilitado el ensayo, tanto mecánico como térmico, de todos los modelos de panel que se fabrican en España, que sen algo así como veinte. Se ha facilitado la homologación y losensayos, tanto en el INTA como en CASA. Queremos dar carácter de sector preferente a la construcción de paneles solares. Y, por otra parte, en el campo de los concentradores parabólicos, que permiten ya la producción de vapor, se está siguiendo, aunque con mayor retraso, el mismo camino. Hay ya una instalación en marcha para desalinización de agua de mar en Canarias y otras dos para otro tipo de industrias. Finalmente, en el tema de generación eléctrica existe un proyecto de 1 mw. y otros dos de 1/2 mw., en cooperación con la Agencia Internacional de la Energía. También se está definiendo, cara a 1980, un programa de aplicación en el campo fotovoltaico, en colaboración con el profesor Luque. Dedicamos actualmente al tema solar un presupuesto equiparable al que se dedica a investigación nuclear.

P. Aparte de éstos, ¿qué otros proyectos se realizan?

R. Se está trabajando, sobre todo, en dos campos. Uno es el aprovechamiento de los residuos urbanos, en el que queremos construir dos estaciones de demostración, cuyo diseño y ubicación están por decidir. También vamos a desarrollar investigaciones en el campo de la biomasa y en la energía eólica hemos concertado con el INTA y CASA la construcción de una máquina eólica para instalarla en Tarifa.

P. ¿Qué piensa la Administración de los inventos que diariamente surgen, como, por ejemplo, la sustitución de petróleo por alcoholes?

R. Esa sustitución se está introduciendo en algunos sitios, más por colocación de excedentes agrícolas que por problemas estrictamente energéticos. Por ese camino no creo que a este país le venga la solución; primero, por razones de coste, y luego, porque no nos distinguimos precisamente por un elevado nivel de excedentes agrícolas. Sin despreciar este campo, creo que el futuro vendrá con un orden lógico: energía solar, aprovechamiento de residuos, energía eólica, etcétera.

P. Hablemos del carbón.

R. Nuestra producción anual está próxima a los veinte millones de toneladas. Lo que se ha previsto en el PEN es duplicarla a partir de, explotaciones de lignitos, incrementando también la producción de hullas y antracitas en los yacimientos ya conocidos. Este objetivo parece realista. Se hizo un inventario completo de los recursos, del que se deducen unas reservas explotables del orden de los setecientos millones de toneladas, aparte de las adicionales que puedan confirmarse. Sucede, efectivamente, que hay yacimientos poco conocidos. En ese sentido se ha formulado un presupuesto para que el Estado desarrolle von los empresarios la investigación para conocer mejor las cuencas. Hay In compañías públicas y privadas que están invirtiendo en la búsqueda de nuevos yacimientos y que, sin duda, tendrán resultados. Por ejemplo, el tema de Granada, que se explotaba hasta hace poco para obtener tierra vegetal y que permitirá, probablemente, instalar una central de trescientos megavatios a base de los lignitos y turbas reconocidos en Arenas del Rey y Padul.

'En el PEN se ha querido ver más de lo que en sí representa'

P. Habría que hablar del Plan Energético Nacional.

R. El Plan tiene, en principio, dos aspectos esenciales. Primero, la parte en la que se pretende evaluar las necesidades de consumo y aprovisionamiento del país en los próximos años. Esta parte es absolutamente controvertida, porque no sólo se trata de establecer las tendencias del consumo de los próximos años, sino también de cuantificarlo. Por otra parte, en el PEN algunos sectores han deseado plantear preferentemente determinadas cuestiones institucionales, minusvalorando otros aspectos de auténtica política energética, como puedan ser la conservación de la energía, un mayor apoyo a las energías propias, -temas tecnológicos, el nuclear y otros. Se ha ido más al aspecto institucional: si había que crear o no un ente petrolífero para agrupar no sé qué o no sé cuántos; si había que nacionalizar o no la red eléctrica... Es decir, la atención se desvió con facilidad hacia una ordenación sectorial, de contenido básicamente político, que tuvo mucho que ver con la filosofía de la política que cada uno de los grupos parlamentarios quisiera aplicar. Creo que, desde luego, esto no es lo importante en la formulación de un plan energético. Si tomamos como ejemplo lo que sucede en otros países política, social y económicamente desarrollados, la definición de sus directrices energéticas no plantea ningún cambio radical de modelo o de diseño en la política económica general. Se trata simplemente de fijar una serie de principios a los que deba ajustarse la política energética a la vista de la realidad de una importante crisis del petróleo. Creo que el Plan ha resultado más polémico porque se ha querido ver en él más de lo que representa en sí y porque determinados grupos han polarizado los aspectos políticos. En cuanto al retraso, no cabe duda que otros acontecimientos prioritarios, la propia celebración de elecciones, pospusieron reiteradamente la discusión. Algo que no deseaba nadie. Aprobado ya por el Parlamento, nuestra tarea es ahora la de trabajar a fondo para ponerlo en marcha lo más rápidamente posible y construir sólidamente el futuro de nuestro país en este aspecto tan esencial.

P. Pero todo ese conjunto de actuaciones para ordenar el sector energético, ¿no habría que emprenderlas también de inmediato?

R . Efectivamente, para con seguir los objetivos que se han aprobado por el Plan Energético Nacional resulta conveniente afrontar una serie de ordenaciones institucionales, y esta necesidad se aprecia en prácticamente todos los subsectores. Quizás en el área petrolífera es donde la ordenación resulta más compleja, ya que se precisa establecer un marco adecuado para el futuro, para todas las actividades de investigación, transporte, refino, distribución, etcétera. Resulta necesario ordenar las distintas participaciones del sector público y definir el futuro papel del sector privado sobre el principio de que todas las empresas pueden evolucionar hacia una integración vertical de sus actividades, previendo al mismo tiempo la evolución futura del monopolio de petróleos de cara a nuestra integración en el Mercado Común. Naturalmente, este proceso evolutivo ha de dirigirse con prudencia necesaria para no poner en riesgo ninguna de las piezas de nuestro engranaje de suministro. Por lo que se refiere a los pasos previos para la mejor ordenación de participaciones públicas en el sector, ya hace algún tiempo se han iniciado una serie de actuaciones coordinadas en el área del refino, y se seguirá por este camino hasta conseguir unos criterios de gestión comunes que permitan, en su momento, perfeccionar el esquema de futuro.

P. En el tema eléctrico, el caballo de batalla ha sido la nacionalización de la red de alta.

R. La nacionalización de la red de alta no resuelve problemas y sí los crearía. En esencia, es un planteamiento en apariencia absurdo y que esconde un trasfondo que mejor sería plantearlo con toda claridad. En los distintos países se pueden encontrar ejemplos muy claros en los que el sistema eléctrico funciona perfectamente bien, tanto en régimen privado como mixto o nacionalizado. En nuestro caso se ha optado por el mantenimiento de una situación mixta de coexistencia de empresas públicas y privadas, y el esfuerzo hemos de dirigirlo hacia un perfeccionamiento de los mecanismos de gestión del sistema y de la supervisión de dicha gestión. En este sentido, es ya conocida la fórmula aprobada por el Par lamento para que se constituya una asociación por las empresas eléctricas, insisto, públicas y privadas, con facultad para instruir a las dis tintas empresas respecto a la utilización en cada momento más con veniente de los distintos medios de generacion. La actuación de esta entidad estará intervenida por un delegado del Gobierno al que se, le ha otorgado derecho de veto respecto. a cualquier acuerdo, que pudiera eventualmente, tomarse, que se entienda lesivo para los intereses públicos. Esta es la fórmula apobada mayoritaria mente por el Congreso de los Diputados y cuya instrumentación habremos de establecer de la forma más práctica. En todo caso, se parte de una situación en la que el sistema de generación eléctrica opera con un grado de optimización razonable y, por ello, el perfeccionamiento no habrá de plantear mayores problemas.

'En materia energética se requiere un importante esfuerzo inversor '

P. Pero al parecer existen numerosas quejas sobre el actual funcionamiento del RECA.

R. Bueno, lo cierto es que, por circunstancias o intereses estra tégicos, como ha ocurrido re cientemente, se puede ordenar la parada de una determinada insta lación de una empresa que produ ce electricidad a través de fuel-oil y que se ponga en marcha otra que funciona con gas natural. Una de cisión de este tipo siempre choca con los intereses y las conveniencias de una determinada empresa que, por ejemplo en un caso como el señalado, d ebe parar su instalación y además comprar la energía a otras para garantizar sus niveles de suministro. Evidentemente, cada empresa del sector defiende sus intereses y puntos de vista, y ello no crea ningún problema, ya que, en definitiva, las consignas dictadas por la Dirección General de la Energía se cumplen sin discusión.

P. Bien, pero lo cierto es que parece que hay algunas compañías que se quejan siempre y otras que nunca protestan. Da la impresión de que a unas les va mejor y a otras peor. Es decir, que no hay equilibrio.

R. No sé a qué se refiere concretamente. Entiendo que en este páis se queja todo el mundo siempre. Yo mantengo que el sistema está optimizado y que, ciertamente, es perfectible, para lo que considero positivo el nuevo marco definido en el PEN. Ahora insisto también en que el que diga que no está optimizado lo demuestre. Creo que no se pueden tolerar tantas manifestaciones generalizadas, como si en es te país todo y todos fueran deshonestos.

P. ¿Qué factores pueden señalarse a favor y en contra de la nacionalización de las centrales nucleares?

R. Tampoco en este campo existen razones objetivas en favor o en contra de la nacionalización de las centrales nucleares; en este aspecto, como en el conjunto, nos movemos y, cumpliendo las resoluciones aprobadas por la mayoría parlamentaria, nos moveremos dentro de un régimen mixto de empresa pública y privada. En todo caso, es importante recalcar que el Congreso de los Diputados ha estimado la energía nuclear como una fuente imprescindible para nuestro abastecimiento en las próximas décadas y necesaria para nuestro crecimiento económico, y ha establecido el criterio firme de extremar las condiciones de seguridad en la utilización de esta forma de energía. De ahí viene la futura constitución del Consejo de Seguridad Nuclear, organismo al que se le otorgan facultades de informe vinculante en lo que se refiere a las nuevas autorizaciones de instalaciones, teniendo a su cargo el control de la seguridad de las instalaciones nucleares y radiactivas. La independencia que se le otorga a este organismo difícilmente se encuentra en ningún país del mundo, de entre los que desarrollan programas nucleares. En lo que se refiere a la polémica planteada en su pregunta, con frecuencia se olvida que la tutela de la seguridad de las personas no puede delegarse en ninguna empresa, ni publica ni privada; esta cuestión debería quedar bien clara de una vez por todas.

P. Pero lo que decida a fin de cuentas el carácter público o privado de las centrales nucleares será la capacidad del sector eléctrico de financiar tan cuantiosas inversiones. R. Esta es una cuestión aparte. Evidentemente, el desarrollo de la política en ergética requerirá, durante los próximos años, un esfuerzo inversor importante, ya que, en definitiva, la inversión que requie re una central nuclear es mucho más importante por unidad de potencia que una central de fuel-oil, y, además, el tamaño de las unidades nucleares es superior al que se construye para otros combustibles. Naturalmente, durante la vida de la instalación se disminuyen los costes de explotación por consumo de combustible y, con seguridad, el kw/h producido resultará a menor coste. Este esfuerzo inversor plantea los correspondientes problemas de financiación, que sólo serán abordables para empresas eléctricas de un cierto tamaño, y esta es la causa de que estemos asistiendo a una cesión de participaciones minoritarias en grupos nucleares de empresas de pequeña dimensión, en favor de las grandes compañías. Evidentemente, será preciso analizar los esquemas de financiación del programa nuclear, que en ningún momento debe quedar ralentizado por esta causa, siempre que las necesidades globales sean compatibles con la situación económica general. Este es el desafío que tienen los empresarios y que posiblemente puede condicionar la futura relación de participación sector público/sector privado del conjunto de empresas que operan en el campo eléctrico. En definitiva, el sector público participa ya hoy en las centrales de Ascó, la de Vandellós existente y la futura, e indirectamente como importante accionista de Unión Eléctrica en las de Almaraz, en la futura de Trillo, etcétera, de forma que aun su participación actual no es despreciable.

P. Pero dado el importante retraso que lleva el programa nuclear y el riesgo de que en un año de escasa pluviosidad nos quedemos sin luz y haya que volver a las restricciones, ¿no aconsejan que el Estado tome la iniciativa y acelere la construcción de centrales nucleares?

R. Hasta la fecha no se ha producido ningún retraso en la construcción de las centrales que hubiera de ser corregido por la iniciativa pública. Los retrasos son imputables a entregas de materia les o demoras en la construcción. El consumo eléctrico continúa creciendo a un ritmo relativamente fuerte y ello es una razón más para acelerar la construcción de centrales de carbón, que además de utilizar una energía propia tienen un plazo de construcción, más corto y, aún mas , complementar este pro grarna con algunas unidades diseñadas para operar con carbón importado. Estas construcciones permiten flexibilizar el sistema de generación y ajustar mejor la ca pacidad a la evolución real de la demanda. En definitiva, insisto, se cuenta ahora con unas líneas directrices aprobadas mayoritariamente por el Congreso y por tanto comienza ahora nuestro trabajo y el establecimiento de un sistema energético mejor, que ha de ser más transparente, más participativo y menos vulnerable a los suministros exteriores.

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