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Tres guardias civiles, heridos dentro de un CIR en Vitoria

Tres guardias civiles resultaron heridos de diversa consideración, aunque se encuentran fuera de peligro, en un atentado perpetrado sobre las tres de la tarde en el interior del Centro de Instrucción de Reclutas número 11, en Araca, a las afueras de Vitoria. En el CIR se aloja desde hace tiempo una compañía de la Guardia Civil.Los heridos son los guardias Rubén Lafuente Casas, que presentaba un impacto de bala en el vientre; Luis Galván Teba, con sedal en el tercio medio de la pierna izquierda, y Enrique González Arroyo, que resultó alcanzado en un muslo y en una mano.

De acuerdo con la versión que facilita Europa Press, hacia las tres de la tarde penetró en el recinto militar una furgoneta, con la puerta trasera quitada y en la que viajaban cuatro individuos, tres de ellos con uniforme de soldados.

El vehículo entró por una puerta falsa, en la que rompieron el candado que la cerraba. A continuación se dirigieron hacia el hogar del soldado. Se cree que los autores del atentado conocían a la perfección la distribución del CIR, ya que tuvieron que recorrer bastante camino por varias calles del interior.

En el hogar del soldado, en una zona destinada a comedor de una compañía de la Guardia Civil, que procedente de Valencia se aloja desde hace tiempo en el CIR, se encontraban a las tres y diez de la tarde once guardias civiles.

Al llegar al local, uno de los ocupantes de la furgoneta se bajó, penetró en él y disparó varias ráfagas de metralleta (se han recogido más de treinta casquillos), alcanzando a tres agentes, cuando dos de ellos estaban comiendo y uno tomando café.

El autor de los disparos regresó a la furgoneta, y el vehículo emprendió la marcha. Del interior arrojaron tres granadas, de fabricación de ETA, que no llegaron a estallar. Igualmente, los ocupantes de la furgoneta realizaron varios disparos de Cetme, que no produjeron heridos.

El vehículo abandonó el CIR por la misma puerta falsa. Al parecer, unos soldados vieron cómo los ocupantes se trasladaban a un Renault-5 de color rojo. La furgoneta quedó abandonada junto a la verja.

Según se informa a Europa Press en fuentes competentes, la compañía de la Guardia Civil se encontraba actuando en el País Vasco desde hace algún tiempo, procedente de Valencia y se aloja en el Centro de Instrucción de Reclutas de Vitoria.

En el momento del atentado eran muy pocos los guardias que estaban dentro del acuartelamiento, ya que la mayoría se encontraban de servicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de junio de 1979