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"El problema del PSOE es en un 99% de organización"

«El problema planteado en el PSOE es en un 99% de organización», manifestó ayer a EL PAÍS Pablo Castellano, uno de los líderes del ala radical en el congreso socialista. Para el señor Castellano, la disyuntiva que se presenta es entre un partido socialdemócrata y de autoridad centralizada o un partido socialista y de funcionamiento democrático y descentralizado.El objetivo de Luis Gómez Llorente, Francisco Bustelo y Pablo Castellano, según este último. no es sustituir a la dirección saliente en el congreso extraordinario, sino lograr una ejecutiva de síntesis, donde esté representado todo el partido. Si esto no es posible, intentarán formar una alternativa donde estén todas las corrientes que no se declaren incompatibles con la calificación marxista, y especialmente apoyada en los sectores deseosos de una mayor autonomía de las agrupaciones y federaciones.

No hubo intención oculta

Manifestó también que la corriente donde se integra no fue al congreso con intención oculta alguna, sino que sólo pretendía corregir la dirección del partido, el desprecio a la base y sus deseos democráticos, despreciados durante dos años, pero sin excluir a ninguno de los hasta ahora dirigentes. En su opinión, tampoco Felipe González iba con una predeterminación estratégica.

Para el señor Castellano, Felipe González quiere cambiar el ideario del partido y convertirlo en otro «mucho más acaudillado desde arriba y que ha entrado en contradicción con la base. Y no hay ninguna incoherencia en que la base reclamara el que siguiera porque pensaba que no había cambiado su antigua actitud».

«En suma», añadió, «está claro que Felipe tiene una concepción de partido realmente centralizado y lideralizado, frente a nuestra concepción de un partido cada día más democrático y federal, y de un partido socialdemócrata e interclasista frente a nuestra concepción de partido de clase.»

«Ha quedado clarificada la ideología en cuanto a socialdemócratas y socialistas, y el proceso de clarificación orgánica también se ve: un partido centralizado y con predominio absoluto de la burocracia y la jerarquía frente a un partido de base con una enorme autonomía de las agrupaciones locales y regionales, y un enorme margen de actuación política sin interferencias del poder central.»

«No queremos que se constituya un partido socialdemócrata con Felipe González. Lo que sí decimos es que los marxistas», añadió, «nunca han expulsado a nadie ni han sido dogmáticos. Es precisamente la línea socialdemócrata la que quiere desalojar a los marxistas.»

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de mayo de 1979

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