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Minas de Figaredo, integrada en el sector público

Con la integración de Minas de Figaredo en el sector público, aunque no en Hunosa, acordada por el Consejo de Ministros en su última reunión, sólo quedan en Asturias dos empresas importantes de extracción de hulla en manos de la iniciativa privada: La Camocha y Mina de Lieres.Los trabajadores reanudaron ayer las tareas de conservación de la mina. Desde finales del mes de marzo mantenían una huelga indefinida ante la falta de una respuesta concreta de la Administración sobre el futuro de esta explotación minera privada al borde del cierre. La dirección de la empresa y las centrales sindicales coinciden en señalar las condiciones ventajosas de esta explotación, cuyo coste de arranque es notablemente inferior al de las minas colindantes.

Las causas de la situación de quiebra de Minas de Figaredo fueron, según los propietarios, el bajo precio de venta del carbón, fijado por la Administración, que en 1978 fue inferior al precio de costo de extracción y el descenso de la producción -en 1978 totalizó 182.955 toneladas, 95.045 toneladas menos que el año anterior -, motivado en buena parte por un elevado absentismo.

Desde el 7 de diciembre último de 1978 Minas de Figaredo, SA, tiene solicitada la regulación total de empleo.

Las centrales sindicales CCOO y UGT acusan al Gobierno de seguir una política de precios del carbón en función de los intereses de los grupos eléctricos, siderúrgicos y metalúrgicos y justifican la supervivencia de Minas de Figaredo en la riqueza de su producción (el 70% es carbón coquizable) que permite un efecto multiplicador como mezcla con otros carbones de inferior calidad en el parque de carbones de Aboño (Gijón).

La fórmula concreta de integración de Minas de Figaredo en el sector público no ha sido aún revelada, si bien el gobernador civil de Asturias, Fernando Jiménez, descartó el pase de esta mina a Hunosa, «pues no se puede pretender que con el déficit que ya posee la empresa nacional hullera se intente añadirle otra empresa también deficitaria».

Las centrales sindicales sostienen que el mantenimiento de la empresa con aportaciones del capital público debe llevar aparejada la desvinculación de la empresa de la familia Figaredo, su actual propietaria.

La conflictividad laboral en Minas de Figaredo se inició hace diecisiete meses y tuvo como episodios más destacados el secuestro del ingeniero director de la mina, José María Figaredo, por cuatro trabajadores, uno de ellos Avelino García, el principal líder de las movilizaciones llevadas a cabo, quienes le retuvieron durante algunas horas en lo alto del castillete; el boicot de mítines de UCD durante la campaña electoral y una multitudinaria manifestación celebrada el 6 de abril en Mieres, en la que unas 40.000 personas exigieron la integración de la empresa en Hunosa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de mayo de 1979