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Pleno del Congreso

El Gobierno apela a la responsabilidad de toda la sociedad

«Hay que hacer un programa económico; el Gobierno no ha asumido su responsabilidad ni la responsabilidad que le conceden los votos que recibió; si ustedes no asumen su papel, es un hecho grave cuyas consecuencias pagaremos todos». Estas palabras de Ernest Lluch, portavoz del Grupo Socialistas de Cataluña, resumen el estado de ánimo con el que los portavoces de la Oposición respondieron en el turno de réplica a las explicaciones del Gobierno.El debate dio ocasión a que intervinieran, sucesivamente, tres representantes del Gobierno y de UCD, que no se pusieron de acuerdo en si existía un programa concreto de política económica o no. Fernando Abril, vicepresidente segundo, en un tono apacible, se mostró preocupado por las afirmaciones del señor Lluch, en el sentido de que la falta de actividad del Gobierno en el campo económico podía terminar desprestigiando no sólo a su partido, sino al Estado, y aceptó que el programa económico hecho público en noviembre de 1978 no era un plan «sino unas líneas básicas que han servido de pauta en el tiempo transcurrido desde entonces».

Por el contrario, el ministro de Economía, José Luis Leal, estimó que si existía dicho programa y que incluso el discurso programático del presidente Suárez podía ser considerado como un plan a medio plazo. El diputado centrista Luis Gamir, que se mostró partidario de planes anuales y no de largo alcance, consideró igualmente que el Gobierno tenía un programa ya expuesto.

Sorprendieron también, en cierta medida, las afirmaciones del señor Abril -que recogía parcialmente el ofrecimiento del portavoz comunista Ramón Tamames de colaborar lealmente si el Gobierno se decidía a planificar la economía y sacar al país de la crisis- en el sentido de que toda la sociedad debía responsabilizarse de los problemas económicos. Empleando un plural que no se sabía si estaba referido al Gobierno, a UCD o a todo el país, el señor Abril afirmó: «Tenemos que preocuparnos por la situación absolutamente todos, tenemos que ir demostrando que este sistema es eficaz, tenemos mucha prisa porque hay muchos problemas, tenemos que tomar una decisión y seguir un camino. »

El turno de réplica se inició con la intervención de Emilio Pérez Ruiz. del Grupo Andalucista, quien circunscribió el planteamiento económico a su repercusión específica en Andalucía. Los socialistas vascos dividieron su turno de diez minutos entre el señor Aguiriano y el señor Benegas. El primero se refirió al hecho de que la legislación laboral estuviera en contradicción con varios principios internacionales sobre la materia. y el segundo señaló que el ministro de Economía no había respondido a una sola de las cuestiones concretas que su grupo había planteado.

La intervención más violenta, verbalmente, correspondió a Fernando Sagaseta, del Grupo Mixto, quien recordó los antecedentes del señor Leal como militante antifranquista en el «Felipe», y dijo que «seguía exiliado en el Parlamento». El señor Sagaseta arremetió también contra la izquierda tradicional por haber apoyado una Constitución que consagra la economía social de mercado.

Alfonso Osorio, en nombre de Coalición Democrática, dijo que el Gobierno podía estar preparando un plan económico a medio plazo, pero que «lo que no está en los actos no está en el mundo», es decir, que si no lo remitía al Parlamento, a los efectos de éste, aquí y ahora, no había ningún programa gubernamental.

El diputado socialista catalán Ernest Lluch insistió en que el Gobierno no tenía ninguna estrategia económica y reprochó al señor Abril que intentara echar la culpa al Parlamento, olvidando que UCD es el mayor grupo de la Cámara.

Ramón Tamames, del PCE, se lamentó de que el Gobierno parezca desorientado y recordó que el artículo 131 de la Constitución permite una planificación económica, realizada de acuerdo con las comunidades autónomas y las fuerzas políticas del país. «En ese campo, los comunistas estaremos siempre dispuestos a colaborar, como hemos hecho hasta ahora en otros temas, de forma responsable».

El portavoz del Grupo Socialista, Enrique Barón, afirmó que extraña la aparente impotencia del Gobierno para sacar adelante sus proyectos de ley.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de mayo de 1979

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