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Los clubs, interesados en la explotación comercial de su imagen

Los gerentes de Primera División están molestos con sus presidentes. Salvador Gomar, gerente del Valencia, y portavoz de sus compañeros, así lo dio a entender en la reunión que mantuvieron ayer para tratar tres temas: la reestructuración de la Copa de España, la distinción entre las tarjetas de este torneo y las de Liga y la Mutualidad de Futbolistas.

Los gerentes de Primera División aprovecharon la reunión de ayer para dedicar un almuerzo homenaje a su antiguo compañero y portavoz, el ex gerente del Athlétic de Bilbao, José Ignacio Zarza, quien, a su vez, propuso negociar la compra de la imagen de los clubs para su explotación comercial.El malestar de los gerentes reside en la apropiación práctica de sus ideas por parte de los presidentes en su padada reunión del día 3. Alguno de éstos planteó lo mismo que ellos en su reunión del 26 de marzo. Agustín Domínguez, secretario general de la Federación y presente en ambas reuniones, intentó quitar hierro al tema diciendo que no hubo mala intención «presidencial» y sólo que se trata de temas comunes.

«El jefe de los servicios administrativos de la Mutualidad de Futbolistas, Ezequiel Montero, no nos ha convencido a nadie», manifestó un gerente al final de su reunión. Ezequiel Montero fue invitado a la reunión para que informase de la situación actual y funcionamiento de la Mutualidad de Futbolistas, el tema que más discusión mereció. Ezequiel Montero aseguró que la Mutualidad funciona normalmente y que está bien como se encuentra ahora. Los gerentes, por su parte, consideraron la Mutualidad como un organismo anticuado en el orden económico-financiero y en su nivel de funcionabilidad. Reconocieron la escasez de medios con que cuenta y la necesidad de actualizarla con primas acordes con la situación. Los clubs de Primera División pagan actualmente 16.800 pesetas como cuota anual, a las que habrá que añadir las 2.800 por cada jugador profesional, también por año. Los médicos de la Mutualidad cobran mensualmente 16.000 pesetas. Se da la circunstancia de que los únicos socios que pagan, los clubs y los jugadores profesionales, paradójicamente, no hacen uso de la Mutualidad, que queda para aficionados, juveniles, infantiles, entrenadores, masajistas, auxiliares y árbitros. Los gerentes de Primera División pretenden que la Mutualidad cuente con la suficiente fuerza como para que el jugador se sienta respaldado y confiado. Cualquier operación que realiza el doctor Cabot, por ejemplo, supera, como mínimo, las 100.000 pesetas. El doctor Cabot es médico de la Mutualidad de Futbolistas, pero de la región catalana, cuyos afiliados son los únicos que pueden usar sus servicios sin pagar.

Por lo que respecta a la reestructuración de la Copa, los gerentes descartaron la solución de un torneo cuyas eliminatorias constasen de un solo partido. Los clubs suelen contar con abonos anuales de socios en los que se incluyen los partidos de Copa y no quieren exponerse a que éstos les fallen por mala suerte. Las dos soluciones acordadas afectan a los clubs de Tercera División; la primera de ellas se concreta en disputar el torneo los siete primeros clasificados de cada uno de los seis grupos de Tercera, de los dos de Segunda B, y todos los de Segunda y Primera. La otra solución se concreta en una inscripción entre de los clubs de Tercera y Segunda B, que disputarían las primeras eliminatorias. Los clubs de Primera y Segunda iniciarían su participación a partir de los treintaidosavos. Los equipos que participen en torneos europeos quedarían exentos hasta los octavos de final, salvo que fuesen eliminados.

El ex gerente del Athletic de Bilbao, José Antonio Zarza, y los que fueron sus compañeros, acordaron que aquél enviara a todos los clubs un precontrato para explotar conjuntamente la publicidad que proporciona la imagen de los clubs, al igual que hará también con los jugadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de mayo de 1979

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