En la jornada de ayer,
en el mercado londinense se produjo una espectacular alza en el precio del oro, que en breves minutos subió más de cuatro dólares por onza, pasando de 233,20 a 237,23 dólares. Esta repentina reacción del preciado metal tuvo su origen en, el anuncio hecho público por el Departamento del Tesoro norteamericano, en el sentido de que reducirá, hasta nuevo aviso, casi en un 50 % las 750.000 onzas que viene subastando mensualmente.


























































