Martín Patino y el cine español
Es achaque muy frecuente entre nosotros discutir y poner en tela de juicio todo lo opinable, sin conocerlo, por una simple información, las más de las veces deformada y, también a veces, sin entender del tema que se plantea o discute. No es este, el del cine, el caso de Martín Patino, reputado director cinematográfico; sí lo es, en cambio, cuando pretende pontificar, juzgar y enjuiciar una actividad de la que no sabe más que lo que ha oído, mal oído y no sé si mal entendido.Convendrá aclarar a los lectores de este periódico que las denominadas «Conversaciones del cine joven español» no han sido organizadas por esta Delegación de Cultura de Salamanca, ni menos por el Ministerio; sino por una asociación juvenil, INICE, con pleno de recho para tener ideas, proponer acciones culturales de cualquier naturaleza e intentar llevarlas a cabo; solicitar las ayudas necesarias para lograrlo y ser responsables de su ejecución. Dicha asociación solicitó de esta delegación la pertinente ayuda, que se concreta en lo siguiente: cesión del salón de actos para esta semana, como se le cedió a la correspondiente del PSOE para una semana cultural hace unos meses; y una petición de subvenciones que se han concreta do en la promesa, hasta ahora verbal, de 75.000 pesetas de Cinematografia, y 100.000 del Instituto de la Juventud, cifras que no me parecen tan astronómicas y que están perfectamente justificadas en la política de subvenciones que el Ministerio concede a aquellas entidades que promocionan y plantean actos de naturaleza cultural. No creo que las 75.000 pesetas que la Dirección General de Cinematografía concede a esta asociación desequilibre gravemente el porvenir del cine español. Por otra parte, creo, aunque esté equivocado, que el verdadero porvenir de nuestro cine, su éxito o su fracaso, depende esencialmente de la capacidad que tengamos de hacerlo bien.
Delegado de Cultura


























































