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Siete muertos al incendiarse en Asturias un tren con 700.000 litros de combustible

Siete trabajadores de Renfe perecieron ayer carbonizados en el túnel de Pajares número cincuenta, denominado Congostinas, al incendiarse un tren de mercancías compuesto por trece vagones cisterna que contenían unos 700.000 litros de combustible

A las dos de la madrugada, el convoy, que transportaba el combustible desde el puerto gijonés de El Musel con destino a Zamora, quedó parado en el túnel debido a una avería en el tendido eléctrico. El tren llevaba dos máquinas, con dos maquinistas y dos ayudantes. Después de parar, uno de los maquinistas se bajó del convoy para informar a Oviedo desde uno de los teléfonos instalados en el túnel. Al tener conocimiento de las dificultades del mercancías, desde la capital de Asturias se dio la orden de que una máquina Diesel, con dos maquinistas y cuatro técnicos del tendido eléctrico, se dirigieran de Lugo de Llanera al túnel Congostinas para investigar el origen de la avería y sacar el tren hacia Linares.Fue justamente en el momento del enganche entre la máquina y el convoy de combustible cuando se produjo la explosión. Pudieron abandonar las máquinas y salir con vida del túnel el ayudante y los dos maquinistas que transportaban el combustible, mientras que su compañero, que se encontraba en tierra y trató de seguirles sin éxito, y los otros seis trabajadores de la Diesel perecían carbonizados. Aunque las causas no han sido todavía esclarecidas, una de las hipótesis apunta a la posibilidad de que una chispa emanada de la máquina de auxilio produjera la explosión, debido a la existencia de gases en el interior del túnel.

A consecuencia de la explosión de las cisternas, un espectacular reguero de gas-oil y gasolina descendía hacia un riachuelo, para continuar por el río Caudal hacia el mar Cantábrico, con el riesgo de producir graves daños ecológicos. Ante esta situación se ha intentado desviar el reguero de combustible a un punto concreto, en el que fue instalada una estación de bombeo para recoger la mayor parte posible del vertido. El Gobierno Civil hizo pública una nota en la que advertía a la población de los daños que podría producir el consumo del agua contaminada.

Desde el mismo momento en que se produjo el siniestro, las comunicaciones por ferrocarril de Asturias con León quedaron totalmente interrumpidas. Se estima que no serán reanudadas por lo menos en un plazo de dos días. Los trabajadores fallecidos ayer son: Manuel Frigos, maquinista; Marcelo Llamazares, maquinista; Jesús García, ayudante de máquina; Manuel Gutiérrez, encargado de línea aérea de Oviedo; José Roca, jefe de equipo de línea aérea de Pola de Lena, y José Luis García y Francisco Sánchez, ayudantes de línea aérea de Bola de Lena. Requeridas por EL PAIS sobre las previsiones de Renfe ante accidentes como éste, las citadas fuentes han respondido que no existe un plan específico de actuación.

No obstante, el comité de empresa de Renfe difundió ayer tarde una nota en la que se protesta por las consecuencias de este accidente. Según el comunicado, los trabajadores ya habían denunciado anteriormente la falta de seguridad derivada del mal estado de los túneles e instalaciones en general «por el abandono de su mantenimiento, a consecuencia de la irracional política de reducción de plantillas, que ha dejado diezmados los equipos encargados de su reparación y mantenimiento».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de septiembre de 1978

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