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Ayer se abrieron al público los Jardines del Campo del Moro

Cerca de la una y media de la tarde de ayer se abrieron al público los jardines del Campo del Moro cerrados desde el término de la guerra civil y considerados como zona de esparcimiento del conjunto del palacio Real. La apertura se hizo por deseo expreso del rey Juan Carlos, con motivo de su onomástica.

A la hora indicada, cerca de un millar de personas esperaban a que se abriera la puerta principal, la del paseo de la Virgen del Puerto. La comitiva iba encabezada por el alcalde de Madrid, José Luis Alvarez; el presidente del Patrimonio Nacional, marqués de Mondéjar, a quienes acompañaban miembros de la delegación moscovita, actualmente de visita en Madrid. Los jardines, de veinte hectáreas de extensión, presentaban un aspecto muy cuidado. Según, un folleto distribuido a los transeúntes, el Ayuntamiento ha destinado un equipo de veinte jardineros y varios policías municipales para cuidar su conservación.Los jardines han sido objeto de diversas restauraciones y proyectos de embellecimiento desde el siglo XVI, momento en que Felipe II compró los terrenos para incorporarlos a antiguo alcázar, destruido en 1734 por un incendio y sobre cuyas ruinas se levantó el actual palacio Real. Durante sucesivos reinados se utilizaron como coto de caza para la realeza, para fiestas y como lugar de reposo. A partir del reinado, de Felipe V, cuando un fuerte incendio destruyó el alcázar casi totalmente, se acometió de nuevo su restauración. En los archivos del Patrimonio Nacional se conservan varios proyectos de reconstrucción del jardín, a cargo, sucesivamente, de Ribera, Sachetti, Boutelou, D'Islle, Ventura Rodríguez y Sabatini, que no llegaron a realizarse, o por no ser del total agrado de los monarcas o por no contar con medios económicos suficientes.

Es en el reinado de Isabel II cuando por fin se acometen los trabajos de reconstrucción, para los que se consignó una cantidad de cuatro millones de reales, según proyectos de Pascual y Colomer y de Ramón Oliva.

Es en 1931 cuando la República cede los jardines al pueblo de Madrid, al igual que la Casa de Campo. Terminada la contienda, pasan de nuevo a propiedad del Patrimonio Nacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de junio de 1978