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ARGENTINA 78

España renunció a la goleada ante Suecia

Nos hemos pasado la vida llamándole a Gorostiza Bala Roja y a Gento La Galerna del Cantábrico y ha sido necesario venir a Buenos Aires para darnos cuenta de que esos apelativos eran pura pamema. Nos hemos pasado la vida creyendo que los defensas son quienes deben marcar a los extremos y ha sido necesario venir a Buenos Aires para descubrir que eso era una tontería. Los gorostizas, gainzas y gentos han sido literatura barata; lo bueno, lo auténtico, lo trascendente, es conseguir que Uría marque implacablemente al defensa derecho de la selección sueca, Borg, un muchacho que no puede asustar a nadie aunque diga que es hermano del tenista.Kubala ha reinventado el fútbol. Contra Austria, partido que había que resolver al ataque, dentro del área, alineó a Rubén Cano; contra Brasil, que había que jugar al contraataque, alineó a Santillana; contra Suecia, que había que jugárselo todo por si se producía la carambola, alineó a Uría para que marcase a un defensa contrario. A Dani le dejó en el banquillo en justo castigo a su perversidad. Por haber marcado un gol contra Austria.

Hubo parte del público, el venido desde España, que reclamó la presencia de Dani. Era natural que se pidiera la salida de un delantero capaz de recoger los balones que de cabeza deja caer dentro del área chica Santillana. Kubala para ganar a los suecos únicamente varió sus planes con el recambio de Pirri por Olmo; el defensa barcelonista actuó con solvencia mientras estuvo en el campo. El relevo así, sin más, no tuvo ningún sentido. Cuando el empate a cero se sostenía en el marcador Kubala mandó a Guzmán que realizase ejercicios de calentamiento junto a la banda. El muchacho volvió al banquillo. Le pasó como a otros jugadores en parecidas circunstancias.

España se despidió con una victoria, lo que supongo dejará satisfechos a los defensores de lo indefendible. España se despidió con un triunfo sobre: un equipo que dista mucho de ser el que planteara batallas con brillantez hace cuatro años en Alemania y del de otras épocas notables del fútbol sueco.

Aquí no ha habido más estrella que el guardameta.

En el campo ha sido difícil descubrir a un Liedholm, a un Nordahl a un Green o a un Hamrin. El equipo sueco ha sido en la Argentina un conjunto absolutamente vulgar. En los tres encuentros ha renunciado al ataque al disponer tan solo de dos auténticos delanteros.

Contra España Suecia se limitó a dejar por delante a Edstrom que pasó de manos de Marcelino a las de San José, según el lado del ataque que buscaba y a Sjoberg, al que vigiló siempre bien Biosca. Nilsson acabó confundiéndose en la línea de centrocampistas. Ericsson suplió a Edstrom por otro delantero, Werielt, pero cuando Sjoberg pidió el cambio el relevo lo efectuó por medio de Anders Linderoth, un centrocampista que brilla en el Olimpique de Marsella, pero que aquí no ha pasado de ser uno más. Kubala, hecha la aclaración sobre el extraño papel de Uría, limitó las acciones de ataque españolas a Juanito y Santillana. El centro delantero peleó con su habitual bravura, pero se encontró sin el debido apoyo las más de las veces y Juanito abusó de individualismo como es habitual en él.

El centro del campo estuvo de nuevo compuesto por hombres que habitualmente se manejan con la izquierda y ello provocó en más de una ocasión la lentitud de los desplazamientos porque cuando un jugador necesita acoplar el balón a su querencia natural pierde el tiempo suficiente para que el envío sea observado con toda claridad por el adversario.

El equipo español centró su victoria en el trabajo de Asensi y Cardeñosa. Por ambos jugadores pasó la mayor parte del juego español. Leal mejoró su actuación con respecto a la del primer día y ello colaboró a proporcionar mayor ventaja española en el centro del terreno. De cualquier manera el fútbol español no fue demasiado superior al desarrollado frente a Austria. Si esta vez se produjo la victoria se debió, sin duda, al hecho de que los suecos constituyen una formación menos maciza.

España fabricó varias ocasiones de gol cantado y una de ellas la desperdició Cardeñosa, que de tanto querer esconder el balón lo estrelló en un palo. La calidad del fútbol desarrollado fue mediocre y ni siquiera hubo auténtica ambición goleadora.

Caso de que se hubiera producido el empate entre austríacos y brasileños España, para escapar de un nuevo bambino necesitaba marcar más de un gol. Cuando a dos minutos del final el público gritó entusiasmado porque entendió que en Mar del Plata se había producido la igualada, los jugadores españoles se quedaron pensando si lo conveniente era congelar el balón. Estos son los efectos de esas mentalizaciones de que se habla.

La selección llega mañana

Los componentes de la expedición española que han participado en el Mundial de Argentina regresan hoy a España. La salida de la selección está prevista para las cinco de la tarde de hoy, de Buenos Aires, y la llegada se calcula que será, aproximadamente, a las diez horas de mañana miércoles, al aeropuerto de Barajas. El triunfo en la tercera jornada de la primera fase sobre Suecia no sirvió de nada y el seleccionador y los jugadores españoles han debido hacer las maletas, en realidad, todo lo pronto que se vaticinaba. Probablemente el presidente de la Federación Española de Fútbol, Pablo Porta, permanecerá en Argentina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de junio de 1978

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