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Sorpresa por la suspensión del consejo de guerra contra Els Joglars

A la sorpresa originada por la fuga anteayer de Albert Boadella se sumó ayer la creada por la suspensión del consejo de guerra, en circunstancias que fueron duramente criticados por la defensa. Todo ello configura el delicado telón de fondo de un juicio que, sin duda, iba a afectar a la imagen internacional del proceso democrático español. Para los inculpados, el balance momentáneo es la huida de Boadella y Ferrán Rané, pero también la detención de los restantes cuatro acusados que se beneficiaban hasta ayer de la libertad provisional.

A las nueve y tres minutos fue anunciada públicamente la suspensión del consejo de guerra, que tenía que juzgar a los seis componentes del grupo teatral Els Joglars. La suspensión fue acordada por el presidente del tribunal, coronel Luis Morano, en base al apartado sexto del artículo 770 del Código Penal Militar. En él se afirma que «al presidente del consejo corresponde acordar la suspensión del consejo de guerra cuando no concurran vocales en número suficiente para constituirlo o el fiscal, defensor o procesado».

Incidente protagonizado por un abogado

Poco después de conocida esta decisión, uno de los abogados defensores, el letrado José María Loperena, protagonizó un delicado incidente. En la misma entrada de la sala donde debía celebrarse el consejo y ante un grupo de varias decenas de oficiales que pensaban asistir al mismo, Loperena gritó: «Los acusados están en la puerta (del cuartel)», añadiendo: «Se suspende el consejo por incomparecencia de los acusados y están aquí.»La actitud de Loperena provocó una reacción contraria de varios militares. No obstante, Loperena continuó gritando, al tiempo que utilizaba la palabra atropellado, hecho que a su vez motivó otro duro comentario crítico por parte de un teniente coronel.

Varios defensores informaron a continuación de que tres de sus clientes estaban a la entrada del cuartel, sometidos a medidas de control y seguridad, debido a lo cual -afirmaron- pudieron estar presentes a las nueve en punto en la sala donde se tenía que celebrar el consejo de guerra.

Estos tres procesados eran María de Maeztu, Arnau Vilardebó y Andreu Solsona. Otro procesado, Gabriel Renom, había sido detenido el día anterior en Gerona por fuerzas de la Guardia Civil vistiendo de paisano, según comunicó a EL PAÍS la actriz Nuria Espert. Gabriel Renom se encontraba en la sala del consejo, conducido por la fuerza pública. Los otros dos acusados, Albert Boadella y Ferrán Rané, se encuentran en ignorado paradero.

Procesados y letrados, retenidos en la puerta

Posteriormente, los doce abogados defensores ratificaron por escrito que junto con tres de sus clientes, ya citados, habían comparecido «entre las ocho y media y nueve menos cuarto» en el cuartel donde estaba convocado, para las nueve, el consejo de guerra. En la declaración escrita señalaban que «los procesados y letrados hemos sido retenidos en la puerta de acceso al acuartelamiento en los trámites de identificación, que han comportado un cierto retraso, al habernos incluso cacheado, circunstancia ésta que sucede por primera vez en el ejercicio de nuestra profesión».Paralelamente a la suspensión del consejo de guerra, acordada por las ausencias de todos los letrados menos dos, y de todos los acusados menos uno, los tres acusados aún libres eran detenidos dentro del recinto mismo del cuartel, cuando estaban acompañados de sus defensores.

Interés internacional

Respecto a este consejo de guerra es también de señalar que su celebración había provocado interés a nivel internacional concretado con la presencia de observadores y periodistas extranjeros, lo cual podía llegar a producir una imagen determinada de la actual situación política española. Con su no celebración este tema no se plantea.Ahora puede darse la circunstancia de que el consejo de guerra o la conclusión final de este proceso militar se lleve a cabo cuando haya cambiado la máxima autoridad judicial militar de Cataluña. En efecto, en la inminente primavera, el teniente general Coloma Gallegos, capitán general de la IV Región, pasará a la reserva, por razón de edad.

A última hora de la tarde de ayer varios centenares de personas se manifestaron por las Ramblas a los gritos de Libertad de expresión y Consejos de guerra, no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de marzo de 1978

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