Galbraith impresionado por la evolución española

«Estamos impresionados por la forma en que España hace frente a su nueva situación, por la madurez de los sindicatos y de partidos como el socialista o el comunista», dijo ayer Jhon K. Galbraith, en TVE, durante el coloquio organizado por el programa La clave, con el título «La crisis del dinero». Galbraith es uno de los más prestigiosos economistas americanos, considerado como crítico reformista del sistema, profesor en Harvard, ex embajador en la India en la etapa Kennedy, y autor de importantes libros como El capitalismo americano, La sociedad opulenta, o La gran depresión de 1929.El profesor Galbraith señaló que la transición del franquismo hacia tiempos más brillantes se está haciendo mucho más satisfactoriamente de lo que era de preveer. Acerca de la terapéutica adecuada a la actual situación económica, señaló que pasa por una cierta restricción salarial, porque los ricos paguen la crisis conforme a su riqueza, sobre todo ante el hecho de que la tranquilidad social depende de que los ricos paguen. Indicó también que los precios agrícolas deben situarse al nivel de los de la CEE.

Las opiniones de Galbraith pueden interpretarse como un reconocimiento de la política Fuentes Quintana, aunque en ningún momento, desgraciadamente, se abordó la situación concreta de España. Ángel Rojo, que intervino también en el coloquio, insistió en la necesidad de ajustar las expectativas de nivel de vida a las posibilidades reales y reconocer el empobrecimiento relativo que ha supuesto la elevación del precio del petróleo. El profesor de la Universidad de Madrid señaló también que EEUU, Japón y Alemania deben ser responsables y llevar adelante políticas de expansión económica. A una pregunta concreta sobre los efectos inflacionarios de la libertad de tipos de interés, el profesor Rojo, actual director general del Banco de España, dijo que sus efectos son más ficticios que reales. La libertad, indicó, supondrá una mejor asignación de recursos y limitará la tendencia a inversiones con uso intenso de capital en perjuicio del empleo.

Entre otros aspectos destacables del coloquio cabe señalar la oposición de Galbraith a la política energética de Carter por considerarla blanda y poco eficaz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 21 de enero de 1978.

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