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La detención de Angel Sierra podría aclarar completamente el asesinato de Arturo Ruiz

El dirigente ultraderechista Angel Sierra, detenido en Madrid el pasado 25 de octubre por funcionarios de la Jefatura Superior de Policía, y actualmente a disposición del Juzgado de Instrucción número 15, que ordenó su ingreso en la prisión de Carabanchel, estuvo en connivencia con algunos funcionarios del Cuerpo General de Policía destinados en la Dirección General de Seguridad (DGS) y concretamente en la Brigada de Operaciones que dirige personalmente el comisario general de Información, Roberto Conesa.

Esta connivencia podría explicar, entre otras razones, por qué Angel Sierra fue detenido en el domicilio de sus padres, en la calle Corredera Baja, cuando desde el pasado mes de marzo el Juzgado de Instrucción número 15, que lleva el sumario por el asesinato del joven Arturo Ruiz, había reclamado a la policía su busca y presentación.Según se cree, Angel Sierra estuvo la mayor parte de los últimos ocho meses en Madrid viviendo en diferentes domicilios, entre ellos el suyo, e incluso trabajó durante un tiempo dentro del servicio nacional de Mutualidades Laborales -de donde es, o era, funcionario- en una oficina de la calle de Padre Damián. EL PAIS ha sabido que al menos dos policías de la brigada antiterrorista de Roberto Conesa -en la que trabajan alrededor de cien policías especiales- alternaron con él en diferentes ocasiones e incluso alguna fecha antes de su detención. La última vez que se detectó la presencia de Sierra en Madrid fue el día de la manifestación de Fuerza Nueva, celebrada en la capital de España el pasado 21 de octubre.

Las relaciones de Sierra con Fernández Guaza

La detención de Angel Sierra podría llevar a la aclaración de algunos puntos oscuros existentes en el sumario abierto por el juzgado. número 15 de Madrid, en torno al asesinato del joven Arturo Ruiz, hecho ocurrido el pasado 23 de enero en la madrileña calle de la Estrella al término de una manifestación pro amnistía. Este sumario, que había sido trasladado a la Audiencia Provincial, fue devuelto hace unos días en circunstancias especiales al juzgado citado.Los primeros puntos a aclarar serían las relaciones que Sierra ha mantenido con José Ignacio Fernández Guaza, a quien doce testigos diferentes identificaron en su día como el asesino de Arturo Ruiz, huido de su domicilio desde el día 24 de enero y cuya presencia fue detectada la pasada primavera en un lugar muy determinado de Guernica (que entonces fue inaccesible para el Cuerpo General de Policía).

La declaración que ante el juez Rafael Estévez hizo Sierra el pasado sábado, según pudo saber un redactor de EL PAIS en fuentes no oficiales, fue ambigua y desconcertante y no aclaró ningún punto en torno a la relación entre ambos, que varias fuentes consultadas dan como seguras. Fernández Guaza y Angel Sierra, no sólo se conocían, sino que estuvieron juntos en alguna ocasión en un piso de la calle López de Hoyos, de Madrid, al margen de que en una ocasión Fernández Guaza llevó al domicilio de una hermana suya un maletín de Angel Sierra sin que se haya sabido cuál era su contenido.

Angel Sierra, dirigente de los guerrilleros de Cristo Rey en su tiempo, número dos de Sánchez Covisa, militante activo de extrema derecha, es bien conocido de la policía y de la judicatura, que le procesó en 1971 por el asalto a la galería Theo de Madrid (donde se exhibían obras de Picasso, algunas de las cuales fueron destruidas) y que le tuvo reclamado desde marzo pasado. Participó asimismo en los atentados a varias librerías madrileñas, entre ellas Antonío Machado, Cultart y Visor. También es conocido de los periodistas madrileños, a alguno de los cuales propinó palizas.

El registro de Fuerza Nueva

Por otra parte, EL PAIS está en condiciones de afirmar que Antonio Cánovas del Castillo y Sánchez Marcos (detenido el pasado 25 de octubre) pertenece a Fuerza Nueva desde 1975, según una declaración que él mismo firmó tras su detención y que tiene en su poder la autoridad correspondiente, en contra de los desmentidos de Fuerza Nueva y del propio Cánovas. Asimismo (también en contra de la carta de rectificación que hace dos días publicó EL PAIS) Cánovas fue detenido el día 25 y puesto a disposición del juzgado de guardia.Entre otras alteraciones del orden público, Cánovas del Castillo participó en el curso académico 1975-76 en una reyerta en la Universidad Complutense, en la cual resultó herido el sobrino del entonces presidente del Gobierno Arias Navarro, apellidado García Badell.

Por otra parte, se ha sabido que la policía detuvo hace varios días a dos elementos de extrema derecha -Enrique Borja y Francisco Manuel Santolaria- que podrían estar implicados en el lanzamiento del cóctel molotov-contra el cine Luchana de Madrid (donde se exhibe la película Camada negra) y en otras alteraciones del orden público, entre ellas la ocurrida en el Rastro de Madrid el pasado 16 de octubre.

Uno de estos dos últimos detenidos, según nuestras noticias, declaró que en tres armarios situados en los locales de Fuerza Nueva de Madrid (calle Núñez de Balboa, 3 11) se hallaban algunos objetos contundentes -porras, bates de base ball, cadenas, cascos, etcétera- con los que extremistas de derechas actuaron en las últimas semanas. Como se recuerda, la policía solicitó el pasado día 27 una orden judicial para registrarl a sede de FN, operación que resultó completamente infructuosa. La policía tardó cuatro horas en lograr el citado mandamiento de registro y no se descarta que hubiese una filtración que comunicó a los responsables de Núñez de Balboa, 31; la inminente orden de registro.

Por otra parte, han llegado a la redacción de nuestro periódico varias comunicaciones en el sentido de que en un lugar determinado de la sierra de Madrid podría existir un campo de entrenamiento de elementos de extrema derecha, punto este último que no ha podido ser confirmado por el momento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de noviembre de 1977

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