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Automovilismo

La Copa Renault-5, una competición turbia

La exclusión del piloto Juan Sanz de Madrid, líder de la clasificación de la Copa Nacional Renault, ha puesto en evidencia la claridad de esta competición. Todo parece indicar que, tanto la Federación Española de Automovilismo, que organiza el campeonato, como la propia FASA-Renault, que colabora directísimamente en dicha organización, no quieren dar marcha atrás en su decisión, que podría sacar a relucir el escándalo por el reconocimiento de una equivocación.Tras haber realizado una verificación en los motores de los vehículos de Sanz de Madrid y de Cavin, ambos preparados por el mismo técnico, los comisarios decidieron la expulsión de ambos por haber realizado manipulaciones en sus respectivos motores. Los dos pilotos, no conformes con esta decisión, y argumentando que dichas manipulaciones fueron debidas a una entrega de motores defectuosa, así como a una operación de cambio de segmentos, normal en cualquier vehículo, aunque no sea de competición, decidieron recurrir contra la drástica medida de la comisión.

Este deseo fue, inicialmente, denegado tanto por parte del jefe de competición de FASA-Renault como por parte del director de la Federación, pues el reglamento particular por el que se rige esta competición dice que las decisiones de la comisión son inapelables. Este reglamento, tan incompleto como mal redactado, no reconoce una norma jurídica tan elemental como es la del recurso, contraponiéndose, además, con el artículo 181 del Código Deportivo Internacional, por el que deben de regirse todas las competiciones que ampare la Federación española. Malo es que el jefe de competición de FASA-Renault desconozca este articulado, pero es mucho más grave que no lo tenga en cuenta el propio director de la FEA.

Recurso admitido

Finalmente, el recurso de ambos pilotos fue admitido, reuniéndose el Tribunal Nacional de Apelación, máximo organismo a nivel nacional de este deporte. En su resolución, además de decir que el reglamento por el que se rige la Copa R-5 es incompleto y no suficientemente explícito, condenó a Juan Carlos Cavin a la pena de exclusión de una única carrera, la celebrada el 3 de julio pasado, y a Sanz de Madrid, en cambio, de todo el campeonato, por considerarle reincidente en la infracción.

Hasta aquí todo parecía normal si no fuese porque Sanz de Madrid es un «reincidente» muy especial. La amonestación grave, con apercibimiento de suspensión que la comisión organizadora le impuso al piloto, tras serle verificado el vehículo -hay que tener en cuenta que sólo a él se le verificó el coche después de cada carrera- fue porque la bobina de encendido de su coche no era reglamentaria. Sin embargo esa bobina había sido expresamente autorizada por el jefe de competición de FASA-Renault, como él mismo reconoció posteriormente y de forma pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de septiembre de 1977