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El "piramidón" en la lista negra de los posibles productos cancerígenos

La Dirección General de Sanidad de la República Federal de Alemania ha colocado en la lista negra a tres medicamentos de uso frecuente que contienen una sustancia sospechosa de producir el cáncer. Entre ellos se cita expresamente el piramidón, uno de los analgésicos más conocidos en el mundo. La sustancia «maldita» es el aminophenazón que habrá de desaparecer de los laboratorios alemanes antes del próximo 31 de marzo, tras comprobarse en una serie de experimentos, realizados por el Instituto de Investigación Oncológica de Heidelberg, que produce tumores malignos en los animales en los que se ha aplicado intensivamente.

El citado producto básico forma nitrosaminas, una sustancia presente en las formaciones tumurales. Según los investigadores, este efecto se ha observado incluso al entrar en acción el aminophenazón con determinadas sustancias que poseen ciertos alimentos, especialmente la carne. Además del piramidón, la Dirección General de Sanidad ha impuesto su veto al dimetilanophenazon que produce el laboratorio Cascan de Weisbaden, y el centamidón que elabora Krugmann, de Edimburgo. Ambos tienen una composición fundamentalmente igual a la del pirarnidón.La advertencia del Gobierno no es nueva, ya a finales de 1975 la Dirección General recomendó a la industria farmacéutica alemana que sustituyese el aminophenazón por otro producto absolutamente inofensivo. Aquella directriz solamente fue atendida por los pequeños laboratorios, temerosos de perder sus licencias, mientras que las grandes empresas del ramo desconsideraron totalmente la directriz. La casa Hoechst de Franc-fort, que produce el piramidón, introdujo a principios de año en este producto un nuevo elemento con efecto neutralizador, según han comunicado a EL PAIS estos laboratorios. Mediante la adici»n de una parte de ácido ascorbínico, fundamentalmente vitamina C, el efecto «cancerígeno» del aminophenazón queda muy disminuido.

Sin embargo, la norma del Gobierno es tajante: ha de llegarse a una absoluta sustitución y no basta neutralizar su efecto. Los tres medicamentos citados, de libre adquisición hasta ahora en las farniacias alemanas sin receta previa, ocupaban un lugar eminente entre los productos analgésicos de usodiario de los que los alemanes consumen anualmente más'de 4.000 millones de tabletas. De los tres, el más efectivo es el centamidol que contiene hasta un 2,5 % de aminophenazón, mientras que los otros tan solo llevan 0,3 gramos de esta sustancia.

Intervención gubernativa

La intervención gubernativa contra los tres preparados parece un primer paso dentro de una amplia operación de control de los laboratorios por el propio Estado. El 1 de enero del próximo año estaráen vigor un catálogo de normas estatales para el control de la producción farmacéutica, tendente a

retirar los fármacos sospechosos de producir enfermedades distintas a las que remedian y, por otra parte, a clasificar estos productos en realmente efectivos o absólutamente inútiles. Según el resultado de una investigación cuyos datos se pre

sentaron a la opinión pública en la pasada primavera, el 70% de los productos farmacéuticos que salen

al mercado cada año en la República Federal de Alemania son absolutamente inútiles, o «versiones corregidas» de medicamentos ya existentes. La mayor parte de los grandes laboratorios se limitan en la actualidad a producir algún fármaco considerado como «estrella» y una amplia gama de productos que compran a los laboratorios menores, en su gran parte dedica dos a derivados de medicamentos ya acreditados en el mercado. El Gobierno se propone aliviar la lista de productos farmacéuticos me diante la retirada de aquellos que tan solo contribuyen a alimentar la sicosis de enfermedad, tan carac terística de la sociedad moderna delos grandes países industriales como Alemania. En cuanto a una posible reacción de los consumidores de tabletas para aliviar sus dolores de cabeza o de muelas, según los laboratorios afectados, no cabe temor alguno en casos normales en los que no se ve un abuso de los tranquilizantes, ya que el pequeno contenido de aminophenazón de los tres productos ahora en cuarentena lleva a concluir con absoluta seguridad que tal posibilidad es más que improbable, aunque el Gobierno opte por la prudente medida de retirarlos del mercado.

En cuanto al piramidón aún se espera que la Dirección General decida si basta o no el efecto neutralizador del ácido ascorbinico para tolerar, por ahora, su venta. La tensión entre Gobierno y laboratorios, que se inició al plantearse en el Parlamento en la pasada legislatura una reducción en el precio de los fármacos, llega a una nueva situación en la que estas' empresas, que dicen haber experimentado graves pérdidas en el pasado año, deberán rebajar no sólo los precios, sino también su prestigio.

Otros productos cancerígenos

En los últimos meses han proliferado las noticias sobre la relación de productos de consumo como -Posibles factores cancerígenos. En la mayoría de los casos han provocado sucesivás polémicas entre investigadores, médicos, laboratorios farmacéuticos y organismos sanitarios. Los productos señalados comoprovocadores de cáncer sé relacionan en muchas ocasiones con los hábitos alimenticios, como son la sacarina, el agua clorada, el exceso de carne. Otras veces el peligro se inclina hacia ámbitos más generales, como la contaminación atmosférica o las depresiones síquicas, y diversos productos como el tabaco, la píldora anticonceptiva, el cloroformo o el amianto.Los eventuales daños o peligros de cáncer que produciría el consumo de la sacarina, provocó su prohibición en Estados Unidos y Canadá en todos los productos, aunque permitieron su empleo como medicamento para diabéticos. El mayor peligro potencial residía en las botellas de bebidas refrescantes y fas que se emplean para regímenes o para diabéticos. La Organización Mundial de la Salud precisó que de diez a quince tabletas por día no ofrecen ningún peligro al organismo.

El cloro es otro producto que llamó la atención de los científicos. La relación estadística entre el consumo de agua clorada -que en España comenzó a realizarse a nivel general en 1969- y algunos tipos de cáncer gastrointestinal fue defendida por una comisión investigadora en Estados Unidos. La Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU precisó que el agua clorada sólo puede causar cáncer si tiene materia Orgánica. Otras investigaciones detectaron que el cloroformo podría producir cáncer, lo que motivó su prohibición en Estados Unidos en la fabricación de cosméticos y medicinas.

La incidencia de los factores ambientales también ha sido denunciada, al considerar que entre el 60 y el 90% de todas las enfermedades cancerosas tiene causas ambientales, sobre todo el amianto azul y el uranio. La píldora, el método anticonceptivo más utilizado, es otro posible factor cancerígeno, en especial el cáncer de mama. La grasa de los tejidos, en el exceso de consumo de carne, aumenta la posibilidad de formación de cáncer femenino de útero. El amianto es o tra sustancia peligrosa, lo que motivó la retirada del mercado norteamericano de los pijamas infantiles ininflamables.

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