Amplio triunfo de la oposición en Irlanda

El Fianna Fail ha ganado las elecciones generales de la República de Irlanda por una mayoría sin precedentes en la historia del Eire. En un Parlamento de 148 diputados, el partido de Jack Lynch obtuvo 84, el Fine Gael, 43, y el Partido Laborista, diecisiete; los independientes ganaron cuatro escaños.

El Fianna Fail vuelve al poder ofreciendo masivas reducciones impositivas y el pleno empleo al 12% de irlandeses que hoy están sin trabajo. Pero no conviene olvidar tampoco que la gran derrota de la coalición se pudiera deber a la posición que algunos de sus ministros tomaron en relación con los republicanos que apoyan al IRA.Las derrotas más significativas han sido la del laborista Conor Cruise O'Brien, ex ministro de Comunicaciones, y la del diputado del Fine Gael, Pat Cooney, responsable del Ministerio de Justicia en el Gobierno desbancado ahora. Ambos políticos se habían manifestado abiertamente contra los republicanos, que apoyan las aspiraciones del IRA provisional de unir a Irlanda en una sola república federal.

Cooney fue el responsable de las últimas legislaciones de excepción contra los terroristas que forman parte de esa organización republicana. Cruise O'Brien era partidario de cambiar la Constitución irlandesa de modo que la reivindicación del Ulster como parte del territorio del Eire dejara de aparecer en su texto.

Aunque en la campaña electoral el tema de Irlanda del Norte estuvo muy silenciado, parece obvio ahora que una buena parte del electorado, especialmente la que recuerda la época de la lucha por la independencia, prefirió al Fianna Fail esta vez porque el viejo partido de De Valera no ha abandonado sus convicciones con respecto a la unión de Irlanda y a la retirada británica del territorio del Norte.

En una de sus primeras declaraciones, el nuevo primer ministro, Jack Linch, ha anunciado que en cuanto tome posesión, el próximo 5 de julio, solicitará una entrevista con el primer ministro británico, James Callaghan, para discutir la propuesta irlandesa de solución del conflicto del Ulster.

La cooperación entre ambos países en la lucha antiterrorista seguirá intacta, a pesar del cambio de poder. Lynch es un hombre moderado, cuya gran mayoría electoral le dará la fortaleza suficiente para impedir que la rama pro-IRA de su partido domine la política de la nueva Administración. Eso es lo que afirman los portavoces del Fianna Fail, que no han querido que el cambio de poder aparezca en Londres como una transferencia dramática. Sin embargo, en la propia Irlanda se considera que a partir de ahora la estrategia del Gobierno va a ser más «irlandesa», y menos cooperativa con los británicos, que la de la coalición anterior.

En la propia República se ve el triunfo del Fianna Fail como una victoria de la línea dura de los católicos.

Programa económico

El Fianna Fail ha concentrado sus esfuerzos en explicarle al electorado que abolirá los impuestos más diversos, y concederá ayudas sociales muy atractivas. Su aproximación a la juventud, que ha contribuido a su victoria, no se ha basado en anuncios de ninguna revolución social, sino en un programa de actuación económica que nadie sabe ahora cómo podrá cumplir.Sin embargo, el primer ministro, Jack Lynch, ya ha explicado que el plan del partido que ha ganado las elecciones fue cuidadosamente estudiado y que en menos de tres años habrá sido capaz de hacer descender la inflación, que está en un índice cercano al 20 %, y el desempleo, que ahora es de un 12%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0018, 18 de junio de 1977.

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