El estado mexicano
de Oaxaca sigue ocupado por el ejército, aunque en calma, después de la dimisión del gobernador y los dos rectores de la Universidad Benito Juárez, origen de los gravísimos disturbios que han causado 39 muertos en los últimos diez días. Las disputas universitarias se extendieron al campesinado, y finalmente intervinieron la policía y el ejército, de cuya dureza represiva fue acusado el gobernador.


























































