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Reportaje:

El deporte chino acusa su aislamiento/1

La visita a España del equipo de voleibol de China Popular ha puesto de actualidad nuevamente la situación del deporte en una de las naciones más importantes del mundo, cuyas vicisitudes políticas lógicamente también se han dejado traslucir en este campo. Tras su polémica inclusión en los Juegos Asiáticos de Teherán en 1974 y cuando se esperaba su entrada en el COI, luego de haberlo hecho en la ONU en 1971, han pasado los Juegos de Montreal y China sigue fuera del movimiento olímpico. Formosa no se resigna a convertirse en una provincia suya y la presencia de ambas en cualquier organismo internacional -aún permanece en el COI- es incompatible. La consecuencia de todo ello para China Popular ha sido un general aislamiento y pese a su densidad deportiva acusa claramente la falta de contactos a alto nivel.

La cultura deportiva china es la más antigua del mundo. Se ha podido comprobar que ciertos deportes eran practicados más de mil años a. JC: «el arte de batirse», la lucha libre, el fútbol, la natación y el tiro con arco, entre otros. Naturalmente, bajo reglas y formas algo distintas a las actuales. El tiro con arco es el más antiguo. Data de los 5.000 años a. JC. En esos tiempos formaba parte de las denominadas seis artes indispensables a la buena educación del chino. Las cinco restantes eran, el ritualismo, la música, el arte de escribir, el cálculo y el conducir el carro de guerra. El tiro con arco es aún hoy fundamental en el programa de formación física de la juventud La lucha, por su parte, se remonta a los 3.000 años y se cuenta de un emperador que daba la orden a sus generales y otros oficiales de entrenarse asiduamente con ella.

Deportes básicos

El casi legendario entrenador de atletismo sueco Gosta Olander, en su paraíso de Volodalen siempre ha mantenido que el hombre puede aprender enormemente al estudiar los animales y su manera de desplazarse. Hace 2.000 años el chino Hua-To había ya propugnado su sistema, llamado «los movimientos de los cinco animales»: el tigre, el ciervo, el oso, el mono y los pájaros. Sumando todas sus cualidades se podría obtener elideal del cuerpo humano. Ni Chih Chin, al que nos referiremos más ampliamente en otro capítulo, fue un legendario recordman mundial oficioso de salto de altura -al estar China fuera de la IAAF-, pues batió con sus 2,29 metros por primera vez la increíble y casi perenne barrera de los 2,28 impuesta por Valery Brumel. Se convirtió en el máximo ejemplo de la élite del atletismo chino junto al sprinter Chen Chia Cuang, que igualó en su momento la también barrera de los 10 segundos. Sin embargo, sólo fueron ejemplos aislados de la fundamental masa de practicantes.

La natación, otro de los deportes básicos, es a la vez uno de los de más aceptación en China. Aún está en la mente de todos la imagen de Mao-tse Tung cruzando el río Amarillo a avanzadísima edad. Las travesías de ríos y lagos, así como recorridos por la inmensidad de kilómetros de costa que posee el país, movilizan todos los años más de quince millones de nadadores. Con ellas afirman la.superioridad del hombre sobre las fuerzas de la naturaleza. Las edades varían entre los seis o siete años y los ochenta. Mao, concretamente, atravesaba todos los años un río en una hora o dos. En Shanghai, en un solo día, se lanzaron al agua 380.000 personas. En Cantón, 120.000. Los barcos siguen grupos de diez nadadores y la música les anima.

Sin embargo, en esa búsqueda de lo práctico que más adelante quedará explicada, no sólo los civiles hacen las travesías por placer. Los soldados nadan con uniforme y su equipo completo de campaña, incluido el fusil. La natación militar; china tiene sus primeras noticias hacia el año 100 a. JC., cuando su ejército contaba con 25.000 soldados capaces de nadar quince kilómetros perfectamente equipados.

Otro deporte con gran aceptación y que ha dado -extraoficialmente, por su aislamiento- récords mundiales ha sido la halterofilia. Las pesas, básicas para muchos deportes y el simple mejoramiento físico del individuo, son utilizadas no sólo por deportistas sino también por obreros de fábricas cuya labor no está mecanizada. Alain Bouc, corresponsal de Le Monde en Pekín, comentaba hace poco tiempo que los de un matadero de Shanghai cargaban sin apenas esfuerzo cerdos de cien kilos sobre sus espaldas gracias a su preparación de halterofilia.

Amistad

El tenis de mesa, un deporte pionero e histórico en la diplomacia mundial, pues la invitación china a un equipo norteamericano abrió el camino para la rotura del hielo en las relaciones de ambos países, plasma a la perfección el espíritu deportivo de los asiáticos, También el slogan «Primero amistad, luego competición» domina todos los acontecimientos deportivos. Por ejemplo, en el Estadio del Pueblo, de Pekín, con ocasión de algún partido, una voz femenina no es extraño que refrene los «hinchismos» patriotas lógicos y pida aplausos para el equipo contrario o haga razonar al público que pretende protestar por un penalti o fuera de juego dudoso: «Cuidado, hay que respetar a nuestros rivales, que también merecen el aplauso. Son amigos y nosotros estamos animando excesivamente a nuestro equipo.»«Compatriotas, el árbitro no merece ser chillado, pues la falta es justa. Un jugador chino ha derribado al contrario.» Realmente, sólo la mentalidad china soportaría eso. Aquí, moviola va y moviola viene.

Volviendo al ping-pong, es de los pocos deportes -junto al tiro con arco, hockey sobre hielo, remo y patinaje artístico- en el que las relaciones deportivas internaciohales de China no se han roto. Pese a que Europa ha conseguido igualarles en los últimos años, diecinueve títulos mundiales en catorce temporadas es todo un palmarés. La popularidad de este deporte en el país es impresionante. Más de quince millones de jugadores lo practican, y cualquier lugar es bueno para hacerlo. Cada hotel reserva un piso para instalar diez o doce mesas. El tenis de mesa se comenzó a jugar en China de forma masiva en 1950. El debut en campeonatos del mundo fue en 1953, en Bucarest, y hasta 1959, en Dortmund, Jung-Kuo Tuan no logró el primer título.

El fútbol y la gimnasia son dos deportes igualmente practicados en gran cantidad y como tantos otros, su único problema ha, vuelto a ser la falta de experiencia internacional y el aislamiento de muchos años. En cuanto al boxeo, se ha convertido en el único deporte totalmente prohibido en China. Después de estudios científicos los chinos llegaron a la conclusión de que era perjudicial para la salud del atleta. Su frase fue: Nuestro fin es construir una nación fuerte con un pueblo sano. Por eso hemos prohibido el boxeo.

Los casos más claros de inexperiencia, con todo, se refieren al baloncesto y al voleibol. En el primero ya se pudo comprobar en España, con la visita que realizó el equipo nacional hace unos años. Ultimamente, otro equipo del ejército ha estado en Francia y ha confirmado su retraso en técnica y táctica por la falta de contactos. Aún juegan con la «torre», un pivot enorme que recordaba al soviético Kruminch, cuya eficacia debajo de la canasta era clara, pero que a lo largo de un partido se veía desbordado por algo tan elemental como que en baloncesto no todo es la altura. Respecto ál voleibol, tres cuartos de lo mismo. La disculpa de que no conocían las nuevas reglas no parece suficiente. Primero, porque un equipo de gran calidad tiene recursos para superarlo. Ellos, sin despreciar a España, perdieron dos partidos porque ni lo son ni los tienen.

Deporte formativo

De cualquier forma, el deporte, como otra actividad para servir al interés nacional o favorecer las grandes empresas sociales, trata de ser aprovechado en China al mismo tiempo como formación cívica del individuo. De ahí que el excursionismo, por ejemplo, aparte de ser promocionado, pues puede ser practicado por mucha gente y con un mínimo equipaje, esté ligado al estudio de la Botánica. Y que el submarinismo haya tenido un gran auge cuando comenzó a servir para reparaciones de diques y barcos o la observación de procesos de erosión. Los atletas destacados, con una popularidad igual a la de los políticos, no la tienen por ellos mismos, sino por ser el ejemplo principal, en todos los sentidos, de la masa de donde provienen.

La atención al cuerpo, a la parte física del individuo, es fundamental en la China actual. Antes ya de confirmarse la obra gigantesca de Mao-tse Tung, el líder ya fallecido había afirmado que el cuerpo debía ser considerado como la base de todas las actividades: La única desgracia del hombre es no tener cuerpo. Si lo tiene, no se debe temer nada. Habrá que encontrar un método para mejorarlo y lo demás vendrá automáticamente. Por todo ello, no hay nada mejor que la educación física, la cual debe ocupar un lugar fundamental en nuestra vida.

Mao, una vez en el poder, tras la revolución de 1949, hizo prevalecer su concepción unitaria del hombre, quizá influido por la pasión tenida en su juventud hacia la Grecia antigua. Es algo que se olvida muy a menudo en el hombre moderno y que Mao tenía perfectamente claro: Se escucha a veces que el espíritu y el cuerpo no sabrían ser perfectos ambos al tiempo. Que los pensadores son deficientes físicos y los atletas, débiles de espíritu. Esto es abusurdo. Por eso el desarrollo de la educación física y el deporte en China no fue frenado más que en los años de la revolución cultural 1965 a 1969, pero anteriormente se trataron de superar todas las dificultades. Se crearon los denominados miembros de la defensa sanitaria por millares y multitud de asociaciones de cultura física. En 1960, por ejemplo, todo ciudadano de constituciún física normal estaba obligado a hacer diez minutos diarios de ejercicios físicos. Los más dotados quedaban seleccionados para la competición.

Cada mañana, a las seis, Radio Pekín, en conexión con las emisoras de todo el país emite un programa de ejercicios simples sin profesor, que ejecutan millones de personas allí donde se encuentren, tanto en el trabajo o en casa, como en la calle. Radio Nacional de España, en su día, hizo algo parecido. ¿Cuántos lo seguían? La continuación de esto, al igual que señalamos en Cuba, es la denominada gimnasia laboral, para distracción y a la vez relajamiento de unas posturas o esfuerzos prolongados. El absentismo laboral, por ello, es casi nulo. Se trata de rejuvenecer a los viejos. Para los jóvenes estas últimas palabras de Mao son todo un pedestal para la educación física: Durante el período en que el niño está en la escuela primaria conviene prestar especial atención al desarrollo de su cuerpo. Lo esencial es que esté alimentado y protegido; son secundarios entonces la enseñanza y ladisciplina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de diciembre de 1976

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