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Acabó el conflicto en Asturiana de Minas

En la mañana de ayer, los 210 mineros que se encontraban encerrados en la mina de Reocín, salieron a la superficie después de haber permanecido en su interior durante siete días. El cambio de actitud de los encerrados obedece a la propuesta formal de la empresa, la Real Compañía de Minas, de reanudar las negociaciones del convenio en base a incrementos salariales de 7.000, para los del interior, y 4.500 pesetas, para los del exterior.

Los mineros, que salieron de la mina con los puños en alto y el símbolo de la victoria, fueron acogidos por varios cientos de personal que se encontraban esperándoles en el exterior. A algunos de ellos tuvo que cubrírseles los ojos con gafas oscuras debido al daño que podía ocasionarle la luz del día, después de su prolongado encierro.

Ante el temor de los encerrados a que la empresa tomase represalias, ésta se vio obligada a redactar un escrito en el que manifestaba que se abstendría de aplicar castigos a los protagonistas del encierro.

Igualmente, ambas partes acordaron comenzar las negociaciones a partir del próximo lunes y comenzar a trabajar el turno de la noche de ayer o el primero de la mañana de hoy.

Por su parte, el Gobierno Civil de Santander hizo pública una nota en la que comunicó el final del encierro «como resultado de las gestiones que para el entendimiento entre la empresa y los trabajadores se han venido realizando con información permanente del Gobierno Civil» al tiempo que da cuenta del buen estado de salud de los mineros que permanecieron encerrados.

A lo largo del conflicto finalizado ayer, EL PAIS ha tratado de obtener información directamente de la Real Compañía de Minas, empresa belga cuyos dirigentes rehusaron contestar a nuestras preguntas, remitiéndonos a las notas facilitadas por el Servicio de Información Sindical.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de noviembre de 1976

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