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Mujer muerta, de un disparo, en Santurce

Una mujer muerta y varias personas más heridas de diversa consideración es el balance provisional de un grave incidente ocurrido ayer, en torno a las nueve y cuarto de la noche, en la localidad vizcaína de Santurce, cuando un grupo de manifestantes se enfrentó a los ocupantes de un jeep de la Guardia Civil que momentos antes había aparcado en el lugar. Los hechos ocurrieron cuando la manifestación había llegado a la Calle Capitán Mendizábal, cerrada al tráfico, ya que ayer se celebraba la popular fiesta de la sardina, con reparto gratuito de unos 1.500 kilos del más típico producto santurzano.A la hora de transmitir esta crónica se sabe únicamente que la fallecida es Begoña Menchaca González, de 46 años, domiciliada en Santurce, casada y con tres hijos. Sobre las nueve y media de la noche ingresaba en la clínica de San Juan de Dios, con un disparo de arma de fuego que le afectó en la región nasal, sin que pudiera hacerse nada por salvarle la vida.

El incidente se originó a raíz de una manifestación formulada por cerca de un millar de personas que, a las ocho y media de la noche, habían asistido en a parroquia del barrio de Mamariga a una charla sobre el tema de la amnistía. La iglesia se encontraba prácticamente abarrotada y los asistentes salieron a la calle en manifestación, poco después de las nueve de la noche, llevando cinco banderas vascas y la pancarta que los trabajadores de Santurce habían llevado el día anterior en la manifestación de Bilbao.

Poco después de iniciarse la marcha, un jeep de la Guardia Civil hizo acto de presencia en una bocacalle de Capitán Mendizábal.

Entonces, sin que se pueda determinar qué ocurrió exactamente y en medio de la confusión producida en estos momentos se escucharon varios disparos, cuya procedencia no se puede determinar aún con exactitud. No se sabe con certeza si procedían del jeep o si fueron efectuados por individuos vestidos de paisano, cuya identidad se desconoce, a los que se, vio con armas de fuego en la mano. Algunos grupos de manifestantes golpearon, después del incidente, a varios de ellos, y se originó un momento de extremada tensión, con abundantes escenas de histeria. Varias personas fueron asistidas en la casa de socorro, con fuertes ataques nerviosos.

Un último grupo de unas 150 personas inició una marcha hacia el Ayuntamiento, donde se encontraba otro jeep de la Guardia Civil, sin que se originasen nuevos enfrentamientos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de julio de 1976

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