Respeto mutuo
La indignación ha sido el principal vehículo que nos ha llevado a escribir lo que a continuación vamos a exponer.En EL PAÍS del día 18 del pasado mes, leímos con gran sorpresa, el artículo que firmaba el CAS (Campaña Antipornográfica de Santander) anunciando:
1. Que retiraran de todos los puntos de venta de Santander las revistas que, de algún modo, tuvieran que ver con la pornografía.
2. Que en el caso de que esto no se llevase a cabo, amenazarían de una manera formal a los comerciantes y distribuidores.
Nosotros respetamos toda causa que tenga un fundamento. En este caso, el CAS tiene una causa, la lucha antipornográfica. Pero también tienen un fundamento negativo, querer triunfar en la lucha antipornográfica mediante lo que a la opinión pública quieren dar a entender que es violencia justificada, siendo esto una falsedad indigna de todo individuo que se crea ser humano.
Actos de este tipo retrasan a una sociedad que quiere evolucionar y que sus posibilidades se ven marginadas y reprimidas por una serie de individuos dictatoriales que se creen que sus métodos son los mejores y creen también que tienen que pensar por los demás.
Señores del CAS: con el debido respeto y consideración, ¿creen acaso que las demás personas no tienen un estado mental lo suficientemente sano y desarrollado como para juzgar ellos solos si es buena o mala la pornografía?
Señores, ustedes pueden luchar por su causa de una manera pacífica. Pero si utilizan la violencia no merecen ser llamados personas.
Si ustedes quieren hacer desaparecer la pornografía, como lo intenten prohibir, crecerá más porque ya saben que cuanta más represión hay hacia una cosa, más interés existe hacia ella.
Con esto no queremos juzgar como buena o mala la pornografía, simplemente queremos un respeto mutuo entre las opiniones de todos los ciudadanos, que es en verdad lo que necesita una sociedad que quiere evolucionar. Respeto mutuo.


























































