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Ningún tema urgente en la cumbre económica occidental

Pasó el tiempo en que los dirigentes mundiales se reunían únicamente para intentar resolver crisis. «Los complejos problemas actuales reclaman encuentros de líderes a fin de evitarlas», dijo el presidente norteamericano. Ford, anunciando la convocatoria de la cumbre económica de Puerto Rico.Canadá, Alemania Federal, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Estados Unidos participarán en la reunión de los próximos 2 y 28 de junio, que será una prolongación de la celebrada en noviembre de 1975 en Rambouillet. La iniciativa de esta nueva cumbre ha partido de los Estados Unidos, aunque ya en el castillo situado a las afueras de París, los dirigentes occidentales acordaron mantener otros contactos posteriores.

Viajes al exterior y encuentros con dirigentes mundiales han tenido tradicionalmente una gran repercusión en la política interior norteamericana. Por eso, en los medios políticos no ha pasado desapercibido que la cumbre de Puerto Rico se celebre en plena campana electoral, semanas antes de que los republicanos realicen la convención nacional para elegir su candidato a la presidencia. Ford, cuenta con una cómoda ventaja sobre su rival Ronald Reagan, a falta sólo de tres elecciones primarias, podrá fortalecer su imagen de cara al interior con la convocatoria de la reunión de Puerto Rico, que empieza a ser denominada Rambouillet II. Cinco semanas después de la cumbre económica, el partido republicano se reunirá en Kansas City para elegir su candidato a las elecciones finales de noviembre. A pesar de estas consideraciones, Ford y sus consejeros negaron -en respuesta a las cuestiones de los periodistas- que el encuentro de Puerto Rico, así como el tiempo de celebración, obedezca a motivaciones políticas de partido.

En la cumbre, de noviembre el principal tema que preocupaba a las potencias industrializadas era si la recuperación de Estados Unidos se expandería lo suficientemente rápida como para asegurar la reactivación de sus todavía debilitadas economías. Un segundo tema fue la discusión entre Estados Unidos y Francia sobre la flotación de los tipos de cambio en la crisis monetaria. Según Ford, en esta ocasión, no existe verdaderamente ninguna cuestión urgente que exija la reunión de Puerto Rico. La invitación de la Casa Blanca se justifica «porque es vital que los dirigentes de las democracias industriales continúen un proceso de consultas próximas y de cooperación en el amplio, marco de dificultades y desafíos».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de junio de 1976

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